
El presidente de la FESFUT, Yamil Bukele, informó en su cuenta de X que los clubes Águila y Hércules fueron depositados de forma transitoria en la federación para facilitar su venta y cesión de derechos, en un proceso abierto después de que se conociera públicamente que el propietario de tres equipos involucrados en el caso es el mismo y bajo la advertencia de que, si la situación no se resuelve dentro de los plazos fijados, las instituciones podrían arriesgar su categoría e incluso su permanencia en la estructura del fútbol profesional salvadoreño.
El pronunciamiento precisa que la federación concedió un plazo máximo de un año para que ambos equipos encuentren nuevos propietarios que no estén ligados entre sí ni vinculados con Alianza FC, Club Deportivo Águila o Club Deportivo Hércules, según el mensaje publicado por el presidente de la FESFUT en X.
Ese mismo mensaje añade que, si no aparecen compradores en los próximos días, antes del inicio de la temporada 2026-2027, seguirá vigente el esquema acordado desde el comienzo de las conversaciones: el propietario dispondrá de hasta un año para entregar, ceder o vender oficialmente los equipos correspondientes.
La FESFUT dice que solo actuará como facilitadora y mediadora
Según el pronunciamiento del presidente de la FESFUT, los propietarios de Águila y Hércules decidieron depositar transitoriamente ambos clubes en la FESFUT con el objetivo de transparentar y regular el proceso de venta y cesión de derechos.

La publicación subraya que la federación no asumirá el papel de propietaria de los equipos, sino que actuará únicamente como facilitadora y mediadora durante el proceso.
El presidente de la FESFUT también aclaró en X que, a la fecha del pronunciamiento, ambos clubes continúan siendo propiedad o están cedidos por sus actuales representantes mientras avanza el procedimiento correspondiente.
Ese punto responde al aspecto central del caso: la titularidad de los equipos no ha cambiado todavía, aunque la federación ya interviene como instancia de acompañamiento para ordenar una transición que cumpla con las reglas del fútbol nacional.
El incumplimiento podría comprometer la permanencia de los tres clubes
De acuerdo con el pronunciamiento, la exigencia de que los nuevos dueños no tengan vínculos entre sí ni con Alianza FC se adoptó en cumplimiento de las regulaciones y de los principios de integridad deportiva.
El mensaje añade que el plazo de un año fue definido por la FESFUT al considerar que ese período es prudente para concretar una operación de venta, cesión o entrega formal de los equipos.

Según la misma publicación, si ese proceso no se completa dentro del tiempo establecido, los clubes involucrados podrían poner en riesgo su categoría e incluso su permanencia dentro de la estructura del fútbol profesional nacional, conforme a las regulaciones y medidas aplicables.
El presidente de la FESFUT sostuvo en X que la intención no es afectar a las instituciones ni a sus aficiones, sino fortalecer el orden, la transparencia y la confianza en el fútbol salvadoreño, además de garantizar el cumplimiento de las normas, regulaciones y estatutos establecidos por FIFA y por la institucionalidad deportiva nacional.













