
Se está llevando adelante en París el juicio por el crimen del ex jugador de Los Pumas Federico Martín Aramburu, asesinado a tiros en la capital francesa hace cuatro años y medio, a la salida de un bar del boulevard Saint-Germain. Los cuatro acusados son juzgados por distintos grados de participación en el ataque y el proceso busca determinar qué hizo cada uno en la secuencia que terminó con la muerte del ex rugbier argentino.
Loïk Le Priol, de 32 años, llegó al juicio como el acusado central del caso. La investigación lo ubica como el presunto autor de los disparos que mataron a Aramburu en la madrugada del 19 de marzo de 2022, después de una pelea que comenzó en la terraza del café Mabillon y siguió en la calle.
En la primera audiencia, llevada adelante el 7 de septiembre, Le Priol reconoció que disparó, aunque sostuvo que actuó en defensa propia. “Soy responsable de la muerte de Federico Martín Aramburu. Siempre he explicado que disparé en legítima defensa. Corresponderá al tribunal decidir si esa defensa fue legítima o no”, dijo. La acusación, sin embargo, lo juzga por asesinato.

El caso también volvió a poner sobre la mesa su vínculo con la ultraderecha francesa. Está identificado como ex integrante del Groupe Union Défense (GUD), un grupo violento de extrema derecha ya disuelto. En la previa del proceso, el diario francés Le Monde lo presentó como el hombre que deberá responder ante la corte por el crimen del ex rugbier argentino. Tras el crimen, fue detenido en Hungría cuando intentaba cruzar hacia Ucrania, una secuencia que la fiscalía incorporó a la reconstrucción de su fuga.
Romain Bouvier, de 35 años, comparte el banquillo de los acusados con Le Priol, pero con una imputación distinta. Está siendo juzgado por tentativa de asesinato, ya que los investigadores sostienen que también disparó durante la secuencia del ataque, aunque no lo señalan como el autor del homicidio consumado.
La hipótesis judicial indica que Bouvier abrió fuego primero y que luego Le Priol efectuó los disparos mortales. Esa diferencia es uno de los puntos clave del proceso, porque define el grado de responsabilidad penal de cada uno. De acuerdo con la cobertura del inicio del juicio, los dos principales acusados podrían recibir cadena perpetua, aunque por cargos diferentes.

En el juicio, Bouvier negó haber querido matar o herir a Aramburu. “Nunca quise matar al señor Martín Aramburu, no quise herirlo, ni siquiera quise tocarlo”, declaró. También rechazó la acusación tal como fue presentada por la fiscalía al afirmar “Cuestiono por completo los hechos”, de acuerdo con France Info. Otra de sus líneas de defensa es que usó el arma, pero que tiró al suelo para escapar. “No debería haber tenido esa arma cargada en el bolsillo. Reconozco haberla usado cuatro veces en la vía pública. Desde el primero hasta el último disparo, siempre quise tirar al suelo para tener tiempo de huir”, citó en su cobertura BFM.
Por su parte, Lyson Rochemir, de 29 años y ex pareja de Le Priol, también forma parte del proceso. La acusación le atribuye un papel activo en la secuencia que desembocó en el crimen y por eso quedó incluida en el expediente principal, acusada de ser cómplice en el asesinato. Ese aspecto será uno de los focos del debate oral: determinar si su intervención fue decisiva en la mecánica del hecho o si ocupó un rol de apoyo dentro del grupo que terminó persiguiendo a Aramburu y a su amigo Shaun Hegarty.
Durante la segunda jornada de declaraciones, Rochemir contestó acerca de su ex pareja Loïk Le Priol, según reconstruyó el medio La Depeche: “Él me asustaba. Nuestra relación no era sana. Mientras estaba detenido, me di cuenta de que mi relación con él era tóxica. Nunca lo vi con un arma”.
El cuarto acusado es Anthony Sorrentino, de 37 años. Su situación judicial es distinta de la de los otros tres: no está acusado por el tiroteo fatal, sino por haber ayudado después del crimen a los presuntos asesinos. El hombre está siendo juzgado por su supuesta contribución a la fuga de Le Priol y Bouvier del lugar. Su nombre aparece así en una escala penal menor dentro del expediente, aunque su presunta colaboración posterior al hecho forma parte de la trama que la Justicia busca cerrar en este juicio.
La reconstrucción de los investigadores sostiene que Federico Martín Aramburu, que tenía 42 años y había jugado 22 partidos con Los Pumas, compartía una salida con su amigo Shaun Hegarty cuando comenzó una pelea con el otro grupo en el café parisino Mabillon. Después de la discusión que siguió fuera del local, el argentino fue atacado a tiros sobre el boulevard Saint-Germain. Murió en el lugar. El juicio en París buscará establecer ahora la responsabilidad exacta de cada uno de los cuatro acusados. El veredicto está previsto para el 25 de septiembre.













