
En el mundo de las finanzas, la temporada de presentación de resultados siempre suele ser el primer test del mercado. Es el momento en el que las expectativas chocan con la realidad de los números de las empresas. Esta semana arrancó una nueva temporada de balances para los activos locales. El foco estará en cómo las compañías lograron atravesar el segundo trimestre del año, el cual se caracterizó por un contexto internacional volátil.
La temporada inició el último jueves al cierre del mercado con los resultados de Vista, seguidos por su habitual call con inversores el viernes por la mañana. En líneas generales, esperamos un buen trimestre para las compañías de Oil & Gas. Este sector debería haberse beneficiado de un mayor precio promedio del crudo durante el trimestre, debido al conflicto geopolítico en Medio Oriente que bloqueó el tránsito por el estrecho de Ormuz.
Si bien es cierto que sobre el final del trimestre la cotización internacional disminuyó fuertemente, el precio promedio fue de USD 97 por barril en el segundo trimestre en comparación con los USD 65 del primero.
El precio promedio fue de USD 97 por barril en el segundo trimestre en comparación con los USD 65 del primero
En el caso específico de Vista, el balance no decepcionó:
- Se dio la esperada y fuerte reversión en su estrategia de cobertura: la línea de contratos de riesgo de commodities aportó una ganancia de USD 5,6 millones frente a una pérdida de USD 150,7 millones en el trimestre anterior.
- La producción mostró un sólido salto trimestral del 16% hasta los 156,1 kboe/d. Este incremento estuvo impulsado tanto por crecimiento orgánico como por la consolidación de la participación en Bandurria Sur y Bajo del Toro, activos que adquirió recientemente de Equinor.
Con estos motores y un lifting cost eficiente de USD 4,5/boe, Vista cerró el trimestre con un Ebitda ajustado de USD 805 millones (79% trimestral), un margen del 70% y una ganancia neta de USD 333 millones (en comparación con USD 107,7 millones en el primer trimestre).
Por el lado de YPF, el negocio estrella volverá a ser el upstream. Dado que la petrolera argentina no cubre su producción, el impacto de los mayores precios internacionales del crudo se capturará de lleno, lo que le permitiría replicar la dinámica del primer trimestre, cuando el Ebitda ajustado de este segmento alcanzó un récord histórico.
Todo esto se da en sintonía con una producción no convencional que sigue incrementándose, traccionada fuertemente por La Angostura Sur, que empuja el volumen de shale y le permite mantener costos de extracción muy competitivos en relación con la industria.
Hay una sintonía con una producción no convencional que sigue incrementándose, traccionada fuertemente por La Angostura Sur, que empuja el volumen de shale
Sin embargo, el mercado pondrá la lupa sobre los resultados del downstream. Se espera que el congelamiento de precios en el surtidor haya presionado sobre los márgenes de refinación. En el primer trimestre, los precios locales llegaron a ubicarse un 11% por debajo de la paridad de importación, un hecho que posiblemente se haya profundizado en el segundo trimestre.
Cabe recordar que el sector energético viene de sufrir una fuerte corrección reciente en el mercado. En concreto, YPF llegó a hundirse 21,2% en dólares desde su máximo reciente y todavía se encuentra un 12,6% por debajo de este nivel.
Un balance sólido podría ser el catalizador necesario para revertir este castigo, y la empresa tiene argumentos de sobra para respaldarlo: fuerte generación de caja y desapalancamiento, resolución favorable en el juicio contra Burford y proyectos clave como Argentina LNG, VMOS y LLL Oil.
Energía: YPF, Vista y Pampa, en el centro de la escena
Pampa Energía presenta un panorama distinto. Como la empresa cubrió la producción de Rincón de Aranda por adelantado por un año, el impacto positivo de los mayores precios del crudo va a ser mucho más limitado, y solo se beneficiaría de la prima a la que está cotizando el Medanito por sobre el Brent. No obstante, Pampa es un papel que suele mostrar características más defensivas con respecto a otras petroleras, ya que su negocio es más diversificado.
En este sentido, esperamos ver un muy buen trimestre para el segmento de energía en comparación con 2025, gracias a la desregulación del mercado eléctrico mayorista implementada en octubre.
A partir de la Resolución 400/25, la descentralización en la compra de combustibles favorece enormemente la integración vertical de Pampa. Al poder abastecer sus centrales térmicas con gas de producción propia, la compañía no solo captura el margen completo de la cadena de valor, sino que obtiene una ventaja de costos para negociar nuevos contratos bilaterales en el mercado a término, lo que debería reflejarse en una fuerte expansión de su rentabilidad en este segmento.
Bancos: la mora, en foco
Cambiando de sector, las miradas también estarán puestas en los bancos. Esperamos ver una mejora en los balances del sector financiero, algo que ya empezó a verse de manera incipiente en ciertos papeles como Banco Macro y BBVA durante el primer trimestre.
Hacia adelante, el indicador clave que mirará el mercado será cómo sigue evolucionando la mora, en un contexto en el que la calidad de la cartera y la cobrabilidad vuelven a ser las variables determinantes para el precio de estos activos.
Una empresa a seguir muy de cerca será Telecom. Más allá de los números operativos, la atención estará puesta en la situación regulatoria. Desde la última publicación de resultados, se conoció que la autoridad nacional de la competencia condicionó la adquisición de Telefónica, y le exigió a Telecom ceder más de 6 millones de clientes móviles, 211.000 abonados de internet fija y parte del espectro radioeléctrico.
Acá será fundamental ver qué dice el management al respecto durante el call y tratar de entender cuáles serán los próximos pasos estratégicos y legales que va a dar la compañía para asimilar este impacto.
El mercado ya ofrece opciones, pero exige selectividad
En definitiva, el mercado ya ofrece opciones, pero exige selectividad. Desde PPI, para nuestras carteras recomendadas agresivas con foco local, mantenemos exposición a Banco Macro (BMA), BBVA (BBAR), YPF (YPFD) y Pampa Energía (PAMP).
Sobreponderamos el sector de energía con una ponderación de 60%, dada la magnitud de la corrección que sufrieron las empresas energéticas en el último tiempo. A su vez, mantenemos una exposición táctica al sector bancario con una ponderación de 40%, bajo la premisa de que la normalización macro va a seguir su curso, lo que mejorará la rentabilidad del negocio financiero.
La autora es Economista de PPI (Portfolio Personal Inversiones)














