Punta del Este, el principal balneario de Uruguay, prepara cambios en su península de cara a la próxima temporada de verano. La intendencia y el municipio de la ciudad proyectan ensanchar la Avenida Gorlero, flechar algunas calles y prohibir el ingreso de ómnibus de larga distancia para mejorar la movilidad de uno de los destinos turísticos más visitados del país.
Uno de los objetivos es descongestionar el ingreso a la ciudad y evitar los embotellamientos, una de las imágenes clásicas de los veranos puntaesteños.
El Plan de Reestructura Vial fue informado este martes por el noticiero Telemundo de Canal 12.

Los cambios comenzarán a regir el 1° de noviembre.
A lo largo de Gorlero hay cuatro decks (o islas centrales) que dejarán de estar. Así se recuperarán dos carriles de circulación. Además, el estacionamiento dejará de ser de forma perpendicular al cordón de la vereda y volverá a ser en línea recta. También se quitarán bancos que están en las veredas. Los kioscos que están en la avenida van a ser respetados, aunque algunos comerciantes expresaron preocupación.
Los cambios alcanzarán también a la calle 24 y la Terminal de Punta del Este.
“La calle 24 va acompañada por el cambio de sentido. Pasa a tener un sentido contrario al que tiene en este momento. Definitivamente las líneas de ómnibus van a circular entrando por la calle 26 o la 18 y saliendo por la calle 245”, explicó el director de Tránsito de la Intendencia de Maldonado, Juan Pígola, a ese noticiero.

Los cambios permitirán, según la intendencia, que el tránsito tenga una mayor fluidez desde la zona del puerto y el fondo de la península hacia la calle Bulevar Artigas.
“Necesitamos darle a Gorlero una mejor movilidad. Vamos a recuperar los dos carriles. La idea es que acompañe la modificación de la calle 24”, justificó Pígola.
A los cambios se le suma la prohibición del ingreso de ómnibus a la Terminal de Punta del Este, algo que estaba previsto, como había publicado Infobae el 22 de enero.
“La idea es concentrar todo el transporte interdepartamental e internacional en la Terminal de Maldonado. Esa es una de las propuestas. Estamos en proceso licitatorio en este momento sobre la gestión de las terminales. Esa esa la base fundamental del trabajo, que va a generar –sin lugar a duda– algún trastorno primario pero va a ser beneficioso para la movilidad esteña en alta temporada”, continuó Pígola.
La búsqueda de soluciones al transporte público
Uno de los objetivos del intendente de Maldonado, Miguel Abella, es a reconfigurar la movilidad del departamento dado el crecimiento de la población que hubo en los últimos años.

El crecimiento de la población en Punta del Este y los miles y miles de turistas que recibe en verano han provocado que los embotellamientos en la ciudad sean cada vez más frecuentes. La temporada turística ha estado a tope en Uruguay, con altos índices de ocupación especialmente en Punta del Este, y esto dejó en evidencia que son necesarias “obras de infraestructura”, según declaró a El País en verano el presidente de la Cámara de la Construcción, Alejandro Ruibal.
“En Maldonado ha explotado (el crecimiento inmobiliario) desde hace mucho tiempo. Y con esta temporada exitosa el sistema se estresa y se manifiesta en su máxima expresión lo que es no estar acompañando con inversiones para resolver y para anticiparse a los problemas de la vialidad urbana”, expresó Ruibal.
Punta del Este ha crecido en estos últimos años, tanto en población como en la cantidad de obras. Y esto tiene como contracara la posibilidad de caer en un “apagón logístico de movilidad”, según advirtió este empresario. El empresario reconoció que tiene ese “miedo”.













