
La causa que investiga la muerte de Florencia Ovejero, la nena de 10 años que fue hallada sin vida en su casa de la localidad santiagueña de Chañar Pozo de Abajo, sumó en las últimas horas nuevos y duros testimonios: una de las hermanas de la víctima relató cómo fueron los últimos días de la menor.
Este jueves, el juez Diego Vitta hizo lugar al pedido del fiscal Rafael Zanni y dictó la prisión preventiva de René Orlando Bulacio, el padre de la nena, imputado por homicidio calificado por el vínculo. Por razones de seguridad, las autoridades mantienen bajo reserva el lugar donde permanece detenido.
En el marco de la investigación, también se realizó la entrevista en Cámara Gesell a una de las hermanas de Florencia. Según supo Infobae de fuentes del caso, la menor aseguró que su papá “trataba mal” a la víctima. Además, relató que cuando su hermana no comía, el acusado le decía: “Por tu culpa, si no comés, me van a meter preso a mí”.
Sobre los últimos días de Florencia, la niña indicó que “no se podía levantar de la cama porque decía que le dolía todo el cuerpo”. Los detalles aportados por la menor coinciden con la declaración de la madre de la víctima, quien sostuvo que el día en que murió la nena presentaba vómitos, dolor de cabeza y dificultades para levantarse de la cama.

A su vez, la madre de la niña, Viviana Ovejero —también imputada por homicidio calificado por el vínculo, aunque permanece en libertad—, declaró que Bulacio las golpeaba tanto a ella como a su hija.
Viviana detalló que su pareja la mantenía bajo control, la agredía y la golpeaba. “Cuando se alcoholizaba era peor”, aseguró la mujer. También afirmó que Bulacio “tenía una mano muy pesada” y golpeaba a Florencia. “Le pegaba mucho”, sostuvo Viviana y manifestó que no podía intervenir para frenar las agresiones porque le tenía miedo.
Por otro lado, tanto la menor como la imputada aseguraron que el día de la muerte de Florencia no vieron al acusado golpear a la nena.

Fuentes del caso adelantaron que los próximos pasos de la investigación serán tomar declaración a familiares de la víctima para reconstruir qué ocurría dentro de la vivienda y ordenar un estudio de ADN para determinar si existía vínculo biológico entre Bulacio y la menor.
Una de las hipótesis apunta a que el ataque pudo haber estado relacionado con que el acusado no reconocía a Florencia como su hija.
El caso
Ocurrió el pasado 16 de mayo, cuando Florencia fue encontrada sin vida en su casa. La familia llamó al 911 al advertir que la niña no respondía. Al llegar al lugar, personal médico constató la muerte, mientras efectivos de Criminalística realizaron los peritajes correspondientes y el cuerpo fue trasladado a la morgue judicial.

En un primer momento, la causa fue abordada como una posible muerte natural. Bulacio sostuvo ante los investigadores que la niña presentaba dolores de garganta y tos persistente desde hacía días, y que no la habían llevado a un centro de salud por problemas económicos. Además, explicó que solo le daban alimentos líquidos porque tenía dificultades para ingerir sólidos.
No obstante, el estado físico de la nena encendió las alarmas. Como contó este medio, Florencia estaba “muy flaquita” y presentaba “varios hematomas”, lo que reforzó las sospechas de maltrato. Bulacio intentó justificar las lesiones como producto de accidentes domésticos: dijo que la niña se había golpeado jugando con sus hermanas y que días antes se había caído de una bicicleta.
La autopsia preliminar cambió el rumbo de la investigación. El informe forense determinó que la muerte se produjo por un traumatismo de cráneo compatible con un golpe de mano.














