
El trabajo a través de plataformas digitales se ha consolidado en Guatemala como una opción relevante para generar ingresos, especialmente para jóvenes y personas que encuentran barreras para acceder al empleo formal. Servicios como transporte, reparto, hospedaje, trabajo freelance y comercio electrónico han crecido en los últimos años, posicionándose como alternativas para quienes necesitan fuentes de ingreso flexibles y accesibles.
Según el Observatorio Centroamericano de Violencia Laboral, alrededor de 5.3 millones de personas trabajaban en el sector informal en 2025, lo que representa el 66% de la población económicamente activa. En este contexto, las plataformas digitales representan una vía para incorporarse al mercado laboral, aunque no están exentas de retos.
El boletín difundido por la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (ORMUSA) advierte que estas modalidades de empleo presentan desafíos importantes. Entre ellos se destacan la falta de protección social, la inestabilidad de los ingresos y la precariedad de las condiciones laborales para quienes dependen de las plataformas como fuente principal o complementaria de sustento.
Brechas de género aparecen en Guatemala ante las plataformas digitales

La participación de mujeres en las plataformas digitales continúa siendo menor que la de los hombres, lo que evidencia la persistencia de brechas de género en el acceso y las oportunidades laborales. Esta desigualdad refleja tendencias presentes en otros sectores y subraya la necesidad de políticas públicas que fomenten la equidad y mejoren las condiciones laborales para todos los trabajadores de la economía digital.
El análisis de ORMUSA y organizaciones aliadas enfatiza la urgencia de fortalecer la protección social y la estabilidad laboral en el sector de plataformas digitales, así como de promover la inclusión de las mujeres para avanzar hacia un empleo más justo en Guatemala.
¿Respaldo internacional?
En junio, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) aprobó en Ginebra un convenio para proteger a los trabajadores de plataformas digitales y equipararlos con el resto de los empleados en derechos como salario mínimo, seguridad social y resguardo frente al despido, una decisión que busca responder a la expansión de un modelo laboral transnacional y que entrará en vigor 12 meses después de que al menos dos Estados miembros lo ratifiquen.
La votación en la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo se resolvió con 406 votos a favor, ocho en contra y 36 abstenciones, según informó el Diario de Centro América. El acuerdo fue respaldado por representantes de gobiernos, sindicatos y empleadores en la asamblea anual de la organización.

El texto fue adoptado tras años de debate y alcanza a trabajadores como conductores de aplicaciones internacionales. El objetivo es que sus condiciones no queden por fuera de estándares ya reconocidos para otros asalariados.
Sukti Dasgupta, directora del Departamento de Condiciones de Trabajo e Igualdad de la OIT, explicó que el nuevo instrumento pretende llevar derechos y beneficios a personas que no están en una relación laboral formal y que hasta ahora quedaban en gran medida fuera de marcos concebidos para asalariados. Añadió que el convenio busca una correcta clasificación de la relación laboral en un entorno digital donde muchos trabajadores no tienen contratación formal.
Dasgupta dijo que tras lo escuchado en el plenario parece haber suficiente interés para alcanzar con rapidez las dos ratificaciones necesarias. La funcionaria añadió que, incluso si algunos países no lo ratifican, el convenio servirá como orientación normativa general. En los Estados que sí lo adopten, la Organización Internacional del Trabajo podrá intervenir mediante su mecanismo de supervisión si se presentan denuncias por incumplimientos.













