
En el marco de la causa del crimen de Luis Fernando Duarte Vázquez, un joven albañil de origen paraguayo en la ciudad de Candelaria, ubicada en Misiones, la investigación comenzó la etapa de alegatos en el juicio oral. Roberto “el Negro” Silvero se encuentra acusado de apuñalar a su compañero por una deuda de drogas.
Después de dos días donde reconstuyeron el crimen con testigos y pruebas y dieron, el fiscal Vladimir Glinka solicitó 18 años de prisión para el imputado. De esa manera, se descartó la hipótesis de legítima defensa que sostenía el acusado, enfatizando que: “Lo atacó de espaldas. Fue cobarde y traicionero”.
El proceso judicial centró la atención en el barrio Niño Perdido, donde ambos jóvenes compartían tareas como albañiles y ocasionalmente consumían alcohol y estupefacientes. El hecho ocurrió en noviembre de 2021 y se originó a partir de una discusión por una deuda de 500 pesos vinculada al consumo de drogas. De acuerdo con la investigación, Silvero abordó a Duarte Vázquez reclamando el pago.
Tras la negativa de la víctima, la situación escaló hasta derivar en un ataque con arma blanca. De acuerdo con los testimonios recogidos por el Tribunal Penal Uno de Posadas, la víctima recibió al menos 8 puñaladas, la mayoría en la espalda, lo que descartó la posibilidad de un enfrentamiento cuerpo a cuerpo.

“Decir que fue en legítima defensa es lo más fácil, siendo que encontramos a la víctima prácticamente como un colador por la cantidad de puñaladas que recibió”, argumentó Glinka. La prueba testimonial fue clave: el vecino Oscar Esteche, quien mantenía una relación con la madre de Silvero, identificó al acusado como el portador del cuchillo y contradijo la versión presentada por la defensa.
La ex pareja de Silvero, madre de su hijo, modificó su versión y afirmó: “Al fin pude decir la verdad, que era Silvero el que tenía el cuchillo”. La nueva declaración derribó uno de los principales argumentos de la defensa y reforzó la hipótesis de la acusación sobre la autoría del ataque. Además, los informes forenses indicaron que no se hallaron lesiones compatibles con una defensa por parte del acusado.
La reconstrucción de los hechos sugiere que el crimen ocurrió poco después de las 13 horas del 21 de noviembre de 2021. Tras el ataque, Silvero huyó y fue localizado por la policía horas más tarde, oculto entre malezas. La defensa, a cargo de Miguel Ángel Varela, planteó que el acusado actuó bajo amenaza y en defensa propia.

El letrado también se apoyó en los resultados de los análisis toxicológicos, afirmando que la victima se encontraba bajo efectos de drogas y en en estado alterado o agresivo. Sin embargo, las peritos bioquímicas convocadas por la fiscalía explicaron que la presencia de los metabolitos de cocaína hallados postmortem indica un consumo previo y no en el instante del ataque.
El caso llegó a juicio oral tras el rechazo de Silvero a un acuerdo abreviado. El Tribunal Penal Uno de Posadas, integrado por los jueces Viviana Cukla, Gustavo Bernie y Carla Freitag, escuchó a más de una decena de testigos, entre ellos peritos y policías que participaron de la investigación. La acusación formal es por homicidio agravado por alevosía. Además, la fiscalía requirió que el acusado sea sometido a un tratamiento por consumos problematicos.
La fiscalía recalcó la conducta del acusado en el barrio, describiéndolo como una persona que solía cobrar deudas vinculadas a la venta de drogas. “Dejó de ser abstracta la inseguridad del barrio: él era la inseguridad del barrio. Les pido, jueces, que hagan justicia y piensen en eso”, añadió el fiscal Glinka, según El Territorio.
Este jueves, expondrán sus alegatos la defensa del sospechoso. Luego, la sentencia sería comunicada. Solicitaron 18 años de prisión pero por considerarse un homicidio agravado, la pena podria aumentar hasta los 25 años de prisión.













