Pepe Ochoa vivió el pasado viernes un accidente de tránsito que pudo haber tenido consecuencias fatales: su auto perdió el control en la Autopista Panamericana, chocó contra el guardarrail y dio varios trompos en plena calzada, quedando en contramano con el tráfico de frente. El vehículo quedó con destrucción total, pero el panelista de LAM (América TV) salió ileso, con apenas un rasguño. Al día siguiente, lo contó en vivo ante sus compañeros del programa.
El accidente ocurrió cuando volvía a su casa tras salir del canal. Según relató este lunes en el ciclo de Ángel de Brito, circulaba a unos 70 kilómetros por hora cuando el auto pasó por encima de lo que se conoce como un espejo de agua —una acumulación de agua sobre el asfalto que, al no ser visible, provoca que el vehículo pierda adherencia y el conductor pierda el control—. “Como justo estaba en una curva, me patinó el auto, me pegué contra el guardarrail y empecé a dar vueltas”, describió ante sus compañeros. El viernes había un diluvio en Buenos Aires, y esa lluvia intensa fue el factor que determinó las condiciones en la autopista.

Lo que siguió al impacto fue, según el propio panelista, el momento de mayor terror. El auto quedó atravesado en contramano, con los vehículos que venían detrás obligados a esquivarlo. “Yo venía por Panamericana y había un montón de autos. De pedo no choqué con ninguno, dos me esquivaron”, contó. Fue en esos segundos, sin saber cómo iba a terminar la situación, que el panelista pensó en su familia. “Pensé que me iba a morir y sentí un frío que me corría por el cuerpo, horrible”, confesó ante la atención de todo el panel.
En ese momento de espera bajo la lluvia, vivió lo que describió como una experiencia que no sabe cómo explicar del todo. Dos personas frenaron para asistirlo. “Yo soy muy creyente y me encomiendo a mis abuelos todo el tiempo”, contó. Uno de los que se detuvo se llamaba Carlos, igual que uno de sus abuelos fallecidos. El otro nunca le dijo su nombre, pero llevaba puesta la campera del club donde su abuelo Enrique había jugado al rugby. “Frenaron dos autos. Uno de los que se frenó se llamaba Carlos, como mi abuelo, y el otro tenía la campera del club de mi abuelo Enrique”, relató, visiblemente emocionado.

Mientras esperaba la llegada de la grúa, parado bajo la lluvia con el auto destruido a un costado, el panelista llamó a su hermana, quien también fue a asistirlo. El vehículo quedó con las dos puertas laterales destruidas y fue declarado pérdida total. El panelista salió del episodio ileso. “La saqué barata, no me pasó nada más que este rasguño, que es la nada misma”, dijo, aunque aclaró que al día siguiente sentía dolor en todo el cuerpo.
El relato en LAM generó una reacción inmediata entre sus compañeros. Karina Iavícoli fue quien reveló el episodio al inicio del programa, antes de que Ochoa tomara la palabra. El conductor no tardó en señalar lo que todos pensaban: “Estás vivo de pedo”. La tensión del momento se alternó con el humor característico del ciclo, algo que el propio Ochoa reconoció: “Ustedes son unas basuras. Son todas unas basuras, pero las quiero así”.

Antes de cerrar su relato, Pepe aprovechó para dejar un mensaje sobre seguridad vial. “Importante usar cinturón de seguridad, lo tenía puesto”, subrayó, dando a entender que ese detalle pudo haber marcado una diferencia. También reflexionó sobre lo que le pasó por la cabeza en los segundos más críticos del accidente: pensó en su sobrino Indalecio, de nueve meses, en su familia, y también, dijo, en lo feliz que había sido su vida hasta ese momento. “Lo orgulloso que estoy de haber cumplido todas mis metas”, agregó.













