
Panamá fue electo para asumir la presidencia de la Red Regional de Sistemas Públicos de Abastecimiento de Alimentos, asumiendo el liderazgo regional en la implementación de políticas públicas para el abastecimiento alimentario.
La presidencia del organismo multilateral fue concedida en el marco de la XI Reunión Presencial de la Red Regional de Sistemas Públicos de Abastecimiento y Comercialización de Alimentos (Red SPAA), celebrada en República Dominicana.
Nilo Murillo Robles, director del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), señaló que con esta designación se buscará elevar el nivel institucional y el posicionamiento estratégico en foros internacionales, así como la atracción de nuevas alianzas para la región de Latinoamérica y el Caribe.
“Esta responsabilidad representa una evolución natural de la Red SPAA. Uniremos el liderazgo de Panamá con el respaldo técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura para potenciar nuestra presencia e incidencia en Latinoamérica y el Caribe”, destacó Murillo Robles
Esta nueva estrategia mantendrá la estructura técnica actual, donde la FAO continuará ejerciendo la Secretaría Técnica Permanente, gestión del conocimiento y cooperación técnica, mientras que el IMA asumirá la representación política y estratégica.

Con este paso, manifestó la entidad estatal, Panamá reafirma su compromiso con la cooperación regional, la sostenibilidad del acceso a alimentos y la consolidación de sistemas comerciales justos y eficientes en beneficio de las poblaciones más vulnerables.
Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, San Vicente y las Granadinas, Venezuela y Uruguay forman parte de la Red Regional de Sistemas Públicos de Abastecimiento de Alimentos.
El tema central del encuentro celebrado en República Dominicana fue los “Sistemas públicos de abastecimiento y comercialización de alimentos como herramienta para enfrentar la inflación de los precios de los alimentos, garantizar el acceso sostenible a los alimentos y contribuir a la lucha contra el hambre en América Latina y el Caribe”.
El objetivo de la actividad, de acuerdo con los organizadores, fue promover un diálogo técnico e institucional entre los miembros de la Red SPAA sobre políticas, estrategias e instrumentos públicos de abastecimiento y comercialización de alimentos que contribuyan a enfrentar la inflación de los precios de los alimentos.
De igual manera, mejorar el acceso físico y económico a alimentos suficientes, inocuos, saludables y nutritivos, y fortalecer el aporte de estos sistemas a la reducción de la subalimentación y el hambre en América Latina y el Caribe.

Con esta iniciativa, se indicó que se busca fomentar la cooperación entre gobiernos nacionales y subnacionales, organizaciones internacionales, sector privado, academia y sociedad civil para impulsar sistemas agroalimentarios más inclusivos, resilientes y sostenibles.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura destaca la importancia de contar con información transparente, confiable y oportuna sobre los precios de los alimentos.
Aduce que esta información permite a los consumidores tomar decisiones informadas sobre sus compras, facilita a los productores la planificación de sus actividades y proporciona a los gobiernos insumos fundamentales para diseñar políticas públicas agrícolas, de abastecimiento, de apoyo a la producción y de seguridad alimentaria y nutricional.
La inflación de los precios de los alimentos, indica, afecta de manera significativa el acceso y el consumo de alimentos saludables, especialmente entre los hogares de menores ingresos.
El aumento sostenido de los precios reduce la asequibilidad de estos alimentos, lo que puede derivar en consumo de alimentos de menor calidad, inseguridad alimentaria e incluso hambre.

Como consecuencia, se registra un aumento en el consumo de productos más económicos y de menor valor nutricional, en detrimento de una alimentación saludable, con efectos negativos sobre la salud y el bienestar a largo plazo.













