El futbolista inglés Jack Grealish fue fotografiado completamente dormido en un bar al aire libre en Manchester, tras compartir bebidas con amigos en pleno proceso de recuperación por una lesión en el pie. El episodio, difundido por el diario The Sun y replicado por distintos medios internacionales, ocurrió la tarde del sábado y reavivó el debate sobre el comportamiento extradeportivo del mediocampista.
Jack Grealish, quien juega actualmente en el Everton cedido por el Manchester City, acudió a un bar tipo rooftop en el centro de Manchester cerca de las 16:30. De acuerdo con testigos citados por The Sun, tras poco más de una hora en el lugar, Grealish se quedó profundamente dormido en una mesa, rodeado de vasos y botellas, mientras sus amigos intentaban despertarlo sin éxito. Uno de los presentes en el local afirmó al medio británico: “Se le pasaron las copas y no había manera de despertarlo, roncaba sin parar”.
Las fotografías del jugador descansando en la terraza circularon rápidamente en redes sociales y medios británicos. El incidente se suma a una serie de episodios similares en la carrera del futbolista, quien ha sido señalado reiteradamente por su vida social intensa fuera de los terrenos de juego. Grealish ya había sido protagonista de situaciones comparables, entre ellas las celebraciones tras el título de UEFA Champions League con el Manchester City.
El contexto deportivo de Jack Grealish es particularmente delicado. El jugador se encuentra apartado de la actividad profesional debido a una cirugía en el pie que lo dejará fuera de competencia durante el resto de la temporada con el Everton y sin posibilidades de ser convocado al próximo Mundial. El propio Grealish había publicado semanas atrás imágenes de su rehabilitación, asegurando que trabajaba para regresar “más fuerte”.
La prensa británica recordó que otras figuras del fútbol han enfrentado problemas extradeportivos relacionados con el consumo de alcohol y la vida nocturna, como los casos de George Best y Paul Gascoigne. En el caso de Grealish, la recurrencia de estos episodios ha puesto en duda su futuro profesional y su imagen pública, tanto dentro como fuera de la cancha.
El episodio se viralizó rápidamente y reabrió cuestionamientos sobre la disciplina del jugador durante su fase de recuperación. Mientras tanto, el club Everton y el entorno del futbolista no han emitido declaraciones oficiales sobre el incidente.
“Estuvo una hora, tal vez un poco más. Se ve que el alcohol le pegó rápido”, relató un testigo al The Sun, reforzando la versión de que el cansancio y el consumo de alcohol provocaron que el futbolista quedara dormido en público.
Jack Grealish enfrenta ahora un nuevo frente mediático que complica aún más su panorama profesional, en una etapa en la que se encuentra alejado de las canchas y con su futuro en el fútbol inglés bajo evaluación constante.














