La historia de Osvaldo Laport y Viviana Sáez es una de esas que atraviesan décadas y se mantiene firme a pesar del paso del tiempo. Con más de cuarenta años de relación, la pareja sigue sorprendiendo por la solidez de su vínculo y la calidez con la que transitan la vida juntos. En medio de un presente artístico destacado, donde Laport brilla en la adaptación teatral de Billy Elliot, el actor pasó por el estudio de Vuelta y media (Urbana Play) y compartió detalles íntimos y costumbres que mantienen viva la llama del amor en la convivencia diaria.
Durante la entrevista ante Sebastián Wainraich, Laport fue invitado a hablar sobre la convivencia y las costumbres que mantienen la conexión viva después de tantos años. El actor reconoció que, lejos de los códigos modernos de conquista, se siente tranquilo y muy elegido en su pareja. Ante una pregunta sobre si se considera “retirado” de la conquista, Laport aclaró: “No, todavía seguimos durmiendo desnudos con mi mujer”. El actor remarcó que para él esa costumbre es mucho más que un detalle: “Es hermoso. Y sí. Es una forma de alimentar la continuidad…”.
Laport contó que, para él, compartir la cama es una oportunidad para acortar los enojos y sostener el vínculo. “Esto dicho con todo el respeto del mundo. No es una crítica, pero sabiendo que hay muchas personas que duermen en habitaciones separadas o en camas separadas, ¡qué pérdida de tiempo! Dios mío”, se sinceró en medio del estudio. “La oportunidad de compartir te permite achicar los enojos…”, sumó.

Al hablar de la convivencia en el dormitorio matrimonial, Laport reconoció que siempre busca el contacto con su esposa. “La juntamos (las almohadas). Y mi pierna va por encima de ella sí o sí. En invierno. En verano deja de amarme, pero bueno”. También, ante la sorpresa de Wainraich, dejó en claro que la cama que comparten es grande y que, incluso en los días donde podría surgir la tentación de dormir separados, él prefiere la cercanía y la rutina compartida.
El actor fue consultado por el secreto para sostener una relación de tantos años. Laport fue tajante: “No hay ninguna fórmula. No existe. Me parece que tiene que ver con la elección y entender que el amor también es, valga la redundancia, es una elección. Sobre todo cuando entendemos que hay buenas voluntades de ambas partes, más allá de un sentimiento. Y cuando hablo de voluntades, es las ganas de seguir probando y seguir dándonos oportunidades. Es muy bello”.
A lo largo del diálogo, el actor insistió en que la clave de su relación con Sáez es la capacidad de reinventarse y de volver a elegirse todos los días, incluso en los gestos más pequeños. Incluso, la costumbre de dormir desnudos, lejos de ser una anécdota trivial frente a las cámaras, representa para él un símbolo de cercanía, honestidad y complicidad que ayuda a mantener la pareja viva y fuerte pese al paso del tiempo.

En el presente de Laport y Sáez, el amor se sostiene en el encuentro cotidiano, la voluntad mutua y la decisión de transitar juntos cada etapa, sin fórmulas mágicas y con la sencillez de quienes aprendieron a disfrutar de los detalles. Con cuarenta y siete años de amor, el actor reiteró que no existen secretos infalibles, solo la elección diaria y la buena voluntad de ambos para crecer juntos y seguir apostando por el vínculo. Aunque ambos se mueven en el mundo del espectáculo, prefieren mostrar su vida privada solo en determinados momentos y a través de sus propias, palabras, dejando así testimonio de la gran historia que continúan escribiendo a la par.














