
Oriana Sabatini, Paulo Dybala y la familia eligieron el teatro para aprovechar los días libres que el fútbol le regaló al delantero. Sin convocatoria de la selección argentina, la pareja y los Sabatini-Fulop en pleno se dieron un plan cultural en Buenos Aires: fueron a ver Billy Elliot, el musical que protagoniza Osvaldo Laport en la cartelera porteña.
Catherine Fulop y Ova Sabatini completaron el grupo familiar. Los cuatro llegaron juntos a la sala y, una vez terminada la función, no se fueron directo a casa.
Lo que vino después de la última escena fue la segunda parte de la noche. El grupo accedió al backstage del teatro y se encontró cara a cara con Laport y con el elenco completo de la producción, en un encuentro distendido que quedó registrado en varias fotos.
Uno de los momentos más buscados fue el de Oriana con uno de los protagonistas de la obra. Las imágenes la muestran abrazada al joven actor en dos tomas seguidas: primero de frente, sonriendo los dos para la cámara; luego en un abrazo más cálido, con el veterano actor visible al fondo de la escena.

Catherine, por su parte, tuvo su propio reencuentro en la noche. La actriz venezolana se fotografió junto a Graciela Pal en el hall del teatro, en una imagen íntima y luminosa que las muestra apoyadas la una en la otra, lejos del bullicio del backstage.
La foto más esperada de la noche reunió a tres figuras en un pasillo: Ova, Laport y Dybala. Los tres posaron juntos contra la pared, con el protagonista todavía con el traje de la función puesto. El delantero, de buzo verde y jeans, flanqueó al actor junto al marido de Catherine en una imagen que condensó la mezcla de mundos de la velada.
El encuentro con el elenco completo se extendió en varias fotos grupales tomadas en los pasillos internos del teatro. Actores adultos, bailarines, niños y parte del equipo técnico se apilaron junto a los visitantes para inmortalizar la noche. Paulo se ubicó en el centro de la marea humana, rodeado por decenas de personas que levantaron los brazos y festejaron para la cámara.

Se tomaron múltiples versiones de esa foto masiva. En algunas el grupo posó más ordenado; en otras el festejo desbordó el encuadre con saltos y expresiones que contagiaron la energía del final de función.
La ausencia de Dybala de la convocatoria de la selección argentina le permitió estar en Buenos Aires durante estos días. Lejos de los compromisos deportivos, eligió acompañar a Oriana y a su familia en una salida que mezcló cultura y afecto con el calor de un reencuentro entre bastidores.
Billy Elliot convoca cada noche a un equipo amplio de actores, bailarines y niños en escena. Laport encabeza el reparto y recibió a sus visitantes con la misma energía que pone arriba del escenario, todavía con el traje de trabajo puesto.

Esta salida familiar se dio luego de que la pareja viajó hasta Córdoba, donde reside la familia del futbolista, para presentar en sociedad a su hija Gia. Sin embargo, la ausencia de Oriana en las fotos del encuentro desató una ola de especulaciones sobre un supuesto distanciamiento con el clan Dybala. En ese marco,la artista salió a esclarecer la situación ante las cámaras.
A la salida del estudio de Olga, Oriana estuvo acompañada por su madre, Catherine Fulop, y respondió sin rodeos a la consulta ante un notero de Intrusos (América). “(El vínculo) está bárbaro”, afirmó con claridad, dejando asentado que no hay conflicto alguno. Ante la insistencia por su ausencia en las fotos familiares, fue directa: “¿Cómo ausencia?, si estaba ahí… ¿Pablo no se puede sacar fotos solo con su familia de repente? Estuve toda la noche con su familia entera y con mi bebé en brazos. Me parece que no le tengo que dar a nadie explicaciones de lo que estaba haciendo o por qué no salí en una foto”.
Oriana amplió su visión sobre el encuentro y la dinámica familiar: “Totalmente, pero a Paulo no lo ven hace años y la gente se quiere sacar fotos con él”. Cuando el notero indagó si le habían ofrecido sumarse a las tomas, aclaró: “No había lugar a eso. En el sentido de que yo estaba cuidando a mi hija, a él lo dejo hacer lo que quiera y con su familia. Y fin. (El encuentro) fue hermoso”.














