En medio de la cuenta regresiva por el partido que disputará esta tarde la selección argentina contra Inglaterra por el pase a la final del Mundial 2026, el gobierno nacional, en conjunto con la gestión porteña, desplegó un megaoperativo de seguridad en la Ciudad de Buenos Aires ante los eventuales festejos.
Aunque el foco estará en el Obelisco, y aún no se decidieron los lineamientos finales del alcance total del operativo en el centro neurálgico porteño, también habrá presencia policial en otras zonas clave. La medida responde a la previsión de posibles disturbios que pudieran ocasionarse en puntos tradicionales de concentración popular.
El operativo fue coordinado por el ministro de Seguridad porteño, Horacio Giménez, y contó con la colaboración de la titular de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, ya que estará activo el comando unificado.

El dispositivo contemplaría la participación de más de 800 efectivos en el área del Obelisco, lo que representaría un incremento en comparación con el último operativo que se montó durante los festejos por la victoria de la albiceleste ante Suiza.
También anticiparon que habrá una inspección reforzada de objetos considerados sospechosos, incluyendo las conservadoras empleadas habitualmente para transportar bebidas frías. El objetivo es anticipar cualquier situación que pueda derivar en incidentes, tanto en los puntos de encuentro como en las inmediaciones de instituciones sensibles.

Desde la madrugada se vallaron los alrededores del local de comidas rápidas frente al Obelisco. Este fue colocado a metros del cruce de la avenida Corrientes y Pellegrini, con el objetivo de impedir que los asistentes al evento colapsen sectores clave de flujo peatonal y vehicular, sobre todo, durante el fin de horario laboral.
“El partido finaliza a una hora crítica para el regreso de la gente a su casa, por lo que se establecerá algún corte, porque siempre es multitudinario el punto de concentración en el Obelisco”, explicó la ministra de Seguridad Nacional durante un diálogo con TN.
Aunque destacó que la Policía de la Ciudad será la primera en intervenir por cuestiones de jurisdicción, aseguró que la coordinación entre fuerzas federales y locales será permanente. “Habrá apoyo de las fuerzas federales en el caso de que se requiera”, reiteró.
En relación a la embajada de Inglaterra, Monteoliva remarcó que “hay presencia suficiente de seguridad”, aunque advirtió que, de ser necesario, se reforzará el despliegue en los alrededores.
Además, se prevé que haya otros operativos de seguridad en otros puntos claves de la ciudad, como, por ejemplo, en la Plaza Seeber del barrio porteño de Palermo, en donde se encuentra el Buenos Aires Fan Fest.
Cómo será el operativo de seguridad en Atlanta
La FIFA trabaja en conjunto con las autoridades de Atlanta, sede de la semifinal del Mundial entre Inglaterra y Argentina, para reforzar la seguridad ante la calificación del partido como de alto riesgo. Según confirmó la ministra de Seguridad Nacional, se desplegarán aproximadamente 1.600 agentes policiales en la ciudad, en respuesta a las evaluaciones realizadas en coordinación con organismos internacionales y locales.
La planificación del operativo fue definida tras una reunión en el Centro Internacional de Cooperación Policial en Leesburg, Virginia, donde participaron representantes de la FIFA, el FBI, las policías de Atlanta y Miami, así como delegaciones de seguridad de ambos países. Monteoliva señaló que durante el encuentro se elaboró el documento “pre match”, que incluye un análisis del riesgo, antecedentes de incidentes entre hinchadas y los puntos de mayor concentración de aficionados.
Entre las principales medidas acordadas se destacó la diferenciación de accesos al Mercedes-Benz Stadium. Los hinchas argentinos deberán ingresar por la Puerta 4, mientras que los ingleses lo harán por la Puerta 3. Aunque dentro del estadio no habrá separación física de las parcialidades, esta disposición busca minimizar los cruces en los accesos principales y reducir posibles confrontaciones.
En línea con esto, Monteoliva advirtió que se prohibirá el ingreso de botellas y de cualquier elemento con mensajes provocativos, ya sean de contenido político, racial o que puedan incitar a disturbios. Por esto, quedarán fuera del estadio carteles, banderas o mensajes que incluyan imágenes de las Islas Malvinas.
A diferencia de ediciones anteriores, la presencia de barrabravas argentinos en Estados Unidos es mínima gracias a un trabajo conjunto entre los gobiernos nacional, de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires, según detalló. Y precisó que se compartió con las autoridades norteamericanas el Registro Nacional de Personas con Derecho de Admisión, que incluye a 33.000 personas.
A lo largo de la Copa del Mundo, 13 argentinos fueron identificados e incorporados al registro por intentar eludir controles, ingresar con entradas falsas o protagonizar disturbios. A estos individuos se les aplicó restricción administrativa de concurrencia en ambos países.
En paralelo, destacó que el sistema de alerta Halcón permitió detectar casos de personas potencialmente conflictivas. Monteoliva explicó que se trata de una alerta temprana y silenciosa, que notifica sobre la salida de personas con antecedentes de violencia en espectáculos públicos, aunque no tengan restricciones formales para viajar.














