La misa central de la visita del papa León XIV a Buenos Aires se celebrará en el Monumento a los Españoles, en el barrio porteño de Palermo, y el mismo espacio albergará también el encuentro con los jóvenes, según confirmó el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, en una entrevista concedida al periodista Eduardo Feinmann en Radio Mitre. La decisión descarta definitivamente el uso de estadios cerrados y apunta a un criterio de masividad y austeridad.
García Cuerva explicó que la elección del espacio abierto responde a la experiencia de otras visitas papales: en Madrid, un evento similar convocó a casi 600.000 jóvenes en un lugar sin aforo. “¿Cómo explicábamos a todos los que no podían entrar?”, planteó el arzobispo para justificar el rechazo a recintos como estadios de fútbol, que limitan la capacidad a entre 60.000 y 70.000 personas.
El escenario miraría hacia la calle Olleros, con reutilización de la estructura ya instalada
Según adelantó García Cuerva, los escenarios estarían orientados hacia el norte, en dirección a la calle Olleros, aunque aclaró que aún restan precisiones. El arzobispo también subrayó que utilizar el mismo lugar para la misa y el encuentro juvenil envía “un mensaje claro de austeridad”: evitaría montar una segunda estructura con pantallas, sonido y escenografía adicional. Los costos de la infraestructura en la Ciudad de Buenos Aires estarán a cargo del Gobierno nacional y del gobierno de la ciudad.
El programa incluye el Cotolengo de Claypole, la cárcel de Devoto y el Palacio San Martín
El itinerario previsto —sujeto a confirmación final de la Santa Sede— contempla que la primera actividad del lunes sea una visita al Cotolengo de Claypole. El miércoles, antes de la Basílica de Luján, el Papa recorrería la cárcel de Devoto; la visita a ese penal ya fue incluida en la agenda de la avanzada vaticana anterior y será relevada nuevamente el día siguiente a la entrevista.
Para el Palacio San Martín está previsto un encuentro ecuménico interreligioso, mientras que en la Plaza San Martín el Papa, en su carácter de jefe de Estado, rendirá homenaje al general José de San Martín.
García Cuerva es delegado pontificio de la pastoral carcelaria
El arzobispo porteño tiene un cargo internacional en esa materia, conferido por el propio León XIV. Recordó que el Papa visitó una cárcel en Barcelona y otra durante su viaje a África, en Guinea Ecuatorial, lo que da cuenta de la relevancia que el pontífice otorga a esa pastoral. La visita a Devoto se inscribe en esa línea.
La avanzada vaticana, encabezada por el mexicano Salas, trabaja junto al Gobierno nacional en seguridad y logística
La delegación vaticana que coordina los preparativos está dirigida por monseñor Salas, sacerdote mexicano con experiencia en viajes apostólicos, que trabaja en la Secretaría de Estado del Vaticano. El grupo, más amplio que el que visitó el país a fines de junio, incluye personal de la Guardia Suiza y de la Gendarmería Italiana.
En materia de seguridad, García Cuerva destacó la articulación entre el Gobierno nacional, la provincia de Buenos Aires, la Ciudad y Córdoba, coordinada por la ministra Monteoliva. “La visita del Santo Padre ya está generando buenos frutos porque nos está sentando en una misma mesa”, señaló. Habría dos Papamóviles —uno para Buenos Aires y otro para Córdoba—, ambos provistos por Toyota; la confirmación final de los vehículos estaba prevista para esa misma tarde.
Quedan 68 días y el programa aún puede tener modificaciones
El Papa permanecerá en el país del 8 al 11 de noviembre, con paradas en Buenos Aires, Córdoba y Luján. García Cuerva reconoció sentirse “muy nervioso” por la responsabilidad que implica la organización y advirtió que, pese al avance de las definiciones, la última palabra sobre el itinerario la tiene la Santa Sede. La propuesta del dirigente social Juan Grabois de incluir una asamblea con cartoneros no fue considerada en las reuniones de trabajo, según indicó el arzobispo.














