
Mientras que en América Latina y el Caribe el 89% de los consumidores se consideran usuarios digitales, en Panamá esta tendencia regional se refleja en un uso cada vez más integrado de pagos digitales en la vida diaria.
El 81% de los consumidores panameños ya utiliza métodos fintech o digitales, una cifra muy cercana al uso de la banca tradicional, un 87%, asegura un informe sobre el estado de la digitalización y la inclusión financiera en América Latina y el Caribe.
Al mismo tiempo, el estudio elaborado por Mastercard indica que el impulso continúa creciendo entre quienes aún no forman parte del ecosistema, toda vez que el 68% de los no usuarios afirma que es “algo o muy probable” que adopte los pagos digitales en el futuro.
En particular, el documento indica que las transferencias basadas en cuenta bancaria se consolidan como el método de pago digital más utilizado en el país, con un 67% de los consumidores empleándolas en los últimos seis meses para pagar, enviar o transferir dinero.
Panamá, siempre de acuerdo al informe de Mastercard, presenta además altos niveles de bancarización, con un 91% de los adultos que ya cuenta con una cuenta bancaria.
Sin embargo, se revela que el acceso no es uniforme: mientras el 95% de los hombres tiene cuenta, esta cifra cae al 88% entre las mujeres, evidenciando brechas que aún deben atenderse para avanzar hacia una inclusión financiera más equitativa.
Se manifiesta que esto refuerza que, a medida que crece la adopción, la verdadera medida de la inclusión está pasando del acceso a la facilidad de uso en la vida cotidiana: la capacidad de pagar, recibir dinero, ahorrar y realizar transacciones con confianza en las actividades diarias, en cualquier momento y lugar.
La participación digital en Panamá ha alcanzado un nuevo nivel, y la inclusión ya no se trata solo en incorporar a las personas al sistema financiero, sino en asegurar que el sistema funcione para ellas en su vida diaria, afirmó Soledad Rovira, Country Manager de Mastercard para Panamá y Belice.
Igualmente se informó que las tarjetas de débito en el país se han consolidado como una de las herramientas de pago más relevante y confiable en el día a día, integrando lo digital en las transacciones diarias.
De hecho, el pago con débito desempeña un papel central en facilitar estas transacciones cotidianas, especialmente en categorías de alta frecuencia: compras de supermercado (35%), restaurantes y cafeterías (31%) y compras en línea (29%).

Adicional, el informe manifiesta que en Panamá las transferencias bancarias digitales se utilizan principalmente para enviar dinero a familiares y amigos (49%), realizar compras en tiendas o con vendedores informales (32%), pagar servicios de transporte compartido (31%) y cubrir facturas del hogar (26%).
Para el análisis la confianza y la seguridad también son condiciones clave para el crecimiento. En el país, el 96% de los usuarios destaca la confiabilidad como un factor relevante al elegir su método de pago digital. Se asegura que quienes optan por estas opciones, principalmente valoran el ahorro de tiempo (68%), una mayor rapidez; eficiencia en las transacciones (55%) y sensación de seguridad (40%).
No obstante, a pesar de estos altos niveles de confianza -con un 87% de los consumidores que asegura que los pagos digitales protegen su dinero y sus datos-, el acceso sigue siendo el principal obstáculo para un uso más frecuente. El 62% afirma que al menos una vez al mes debe usar efectivo cuando preferiría pagar digitalmente, y el mismo porcentaje señala que no ha podido completar una compra por no contar con efectivo, aun teniendo dinero disponible en otros medios.













