Noruega amplió el jueves una brigada militar recientemente creada con base en el Ártico, en una nueva decisión destinada a fortalecer la presencia defensiva de un país miembro de la OTAN tras la invasión de Rusia a Ucrania. El año pasado, Oslo estableció la Brigada de Finnmark, su segunda brigada y la primera creada desde el fin de la Guerra Fría. Ambas grupos tienen su cuartel general en la región ártica.
Una de las principales funciones de la Brigada Finnmark fue vigilar y patrullar los 198 kilómetros de frontera que separan Noruega de Rusia. La ampliación de la brigada incluye la incorporación de un batallón de artillería, una batería de defensa aérea y una compañía de comunicaciones, dotaciones que permitirán a la unidad realizar operaciones como atacar objetivos terrestres a 40 kilómetros y coordinar acciones con aviones y buques tanto noruegos como de la OTAN.
Brigadier John Olav Fuglem, jefe de la brigada, declaró a Reuters: “Este es un nivel completamente diferente de poder de fuego al que se utilizaba antes”. La sede de la brigada se encuentra en Porsangmoen, a unos 180 kilómetros de la frontera con Rusia, en una zona que alberga importantes instalaciones militares, incluida la Flota del Norte de Rusia. El ministro de Defensa, Tore Sandvik, aseguró: “Responderemos a cada amenaza y ataque contra Noruega y la OTAN. Defenderemos cada centímetro”.
El país nórdico aumentó de forma significativa su presupuesto militar en respuesta al conflicto en Ucrania y a la presión del presidente estadounidense Donald Trump para que los aliados europeos incrementen su aporte a la defensa colectiva. De acuerdo con cifras de la OTAN, Noruega dedicó este año un estimado del 3,17 % de su PIB a defensa, frente al 1,5% registrado en 2014.
La OTAN contra la amenaza de Irán a Europa
La Alianza Atlántica aseguró el jueves estar “preparada para abordar cualquier amenaza” y comprometida a defender a todos los países aliados, en respuesta a la información publicada por el diario Financial Times sobre una amenaza de Irán contra objetivos militares estadounidenses en Europa. Un funcionario de la organización declaró: “La OTAN está preparada para abordar cualquier amenaza y siempre hará lo necesario para defender a todos los aliados”.
Desde la Comisión Europea, la portavoz Anitta Hipper manifestó que Bruselas hizo un llamado a la moderación de todas las partes y a renovar los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo de alto el fuego en Medio Oriente. En palabras de Hipper, “solo la diplomacia puede aportar una solución sostenible a todas las cuestiones pendientes”, y agradeció a los socios regionales por sus iniciativas de mediación.
El Financial Times publicó el miércoles que Irán evalúa la posibilidad de atacar activos militares estadounidenses en el sudeste de Europa, como en Bulgaria, país que recientemente autorizó el uso de su base aérea de Bezmer para aviones de reabastecimiento estadounidenses. Además, una de las fuentes consultadas señaló que Chipre —donde una base aérea británica fue alcanzada por un dron en marzo pasado— también figura como posible objetivo en caso de una escalada.

De acuerdo con las fuentes citadas por el diario británico, las fuerzas iraníes han considerado incluso atacar cables submarinos de fibra óptica en el estrecho de Ormuz si el conflicto se intensifica. El Financial Times subrayó que estas amenazas reflejan el clima desafiante en Teherán, donde varios miembros del régimen consideran inminente una reanudación de la guerra.
Por su parte, Donald Trump aseguró el martes que “no había conversaciones en curso ni programadas con Teherán”, en un escenario de estancamiento de las negociaciones para poner fin a la guerra en Irán iniciada en febrero.
(Con información de Reuters)













