Nike presentó oficialmente sus nuevos uniformes confeccionados con materiales reciclados para la Copa del Mundo 2026, apostando por una estrategia global de sostenibilidad en la industria deportiva.
El anuncio, respaldado por la compañía y diversas federaciones nacionales, pone en primer plano la discusión sobre el alcance y los límites de la moda circular en el fútbol de elite.
La iniciativa se inscribe dentro del programa Move to Zero, que busca reducir la huella de carbono y el uso de plásticos vírgenes en toda la cadena textil.

Las selecciones elegidas
La decisión de Nike de implementar uniformes reciclados en el Mundial 2026 marca un punto de inflexión en la relación entre tecnología textil y alto rendimiento deportivo.
La empresa seleccionó a algunas de las selecciones más emblemáticas del torneo, que estrenarán estas camisetas diseñadas con hilos de poliéster reciclado y técnicas de reciclaje químico avanzado.
La federación estadounidense destacó en su presentación que el diseño de la indumentaria comenzó en 2023 e involucró tanto al equipo masculino como al femenino. “El lanzamiento de estos uniformes representa una colaboración directa y prolongada entre la federación y Nike”, afirmó US Soccer en su anuncio.
Las selecciones que utilizarán estos nuevos kits son:
- Estados Unidos
- Brasil
- Francia
- Inglaterra
- Países Bajos
- Croacia
- Australia
- Uruguay
- Canadá
- Noruega
- Corea del Sur
- Turquía
Cada colección mantiene la identidad visual de la selección y cumple con los estándares de sostenibilidad de la marca.

Tecnología, reciclaje y rendimiento: la nueva camiseta del Mundial
Nike aseguró que la colección para el Mundial 2026 incorpora procesos de reciclaje químico avanzado y materiales de alta tenacidad, capaces de ofrecer ligereza y resistencia. “Nunca antes la sostenibilidad había estado tan integrada en la estructura de una camiseta de fútbol de alto rendimiento”, sostuvo la compañía en su comunicado.
Las principales características técnicas de los nuevos uniformes son:
- Uso de poliéster reciclado de alta tenacidad para mayor resistencia y ligereza.
- Procesos de reciclaje químico avanzado que mantienen la calidad del material.
- Reducción de hasta un 40% en la huella de carbono respecto de uniformes anteriores, según Nike.
- Diseño específico para cada selección nacional, respetando la identidad histórica de las camisetas.
Francia y Brasil recibieron reinterpretaciones de sus camisetas clásicas, con detalles fluorescentes y patrones geométricos. Inglaterra y Países Bajos, por su parte, estrenaron modelos que priorizan la eficiencia energética y la innovación en los materiales.

Moda circular: avances, límites y críticas en la industria textil
El avance técnico detrás de los uniformes reciclados de Nike se inscribe en la tendencia de la moda circular, aunque persisten límites estructurales. Según un análisis publicado por el sitio especializado en ambiente Grist, el reciclaje químico de textiles funciona con máxima eficiencia cuando utiliza residuos industriales homogéneos, pero enfrenta mayores desafíos con ropa usada de consumo masivo, debido a la mezcla de materiales y contaminantes.
Diana Ferreira, investigadora textil de la Universidad de Minho, explicó a Grist: “Si trabajamos con corrientes limpias, bien clasificadas y ricas en poliéster, el reciclaje químico puede, en principio, producir material con propiedades comparables a las del poliéster virgen. Sin embargo, si hablamos de residuos textiles posconsumo, la situación es mucho más compleja”.
El volumen total de poliéster reciclado sigue siendo reducido frente a la producción global de textiles. Datos citados por Nike y Grist indican que la industria de la indumentaria fabrica más de 100.000 millones de prendas al año y que el poliéster derivado de combustibles fósiles domina el mercado, con una proyección superior a los 169 millones de toneladas métricas para comienzos de la próxima década.
Nusa Urbancic, directora ejecutiva de Changing Markets Foundation, sostuvo a Grist que “las empresas necesitan revertir la tendencia de la moda rápida”, es decir, fabricar menos ropa en total, tenga material reciclado o virgen. Urbancic también advirtió que el reciclaje químico puede funcionar como “una excusa para seguir produciendo ropa de plástico”, y recomendó una transición que se aleje del poliéster por su impacto ambiental y sanitario.

Transparencia, proyección y el futuro de la moda circular en el deporte
El compromiso de Nike con la sostenibilidad fue reiterado en la presentación de los uniformes para el Mundial 2026, aunque la aplicación de reciclaje químico avanzado permanece restringida a productos de nicho.
Veena Singla, investigadora de la Universidad de California en San Francisco, advirtió en diálogo con Grist: “Todavía está por verse si [el anuncio de Nike] se traduce en algo”.
Nike reconoció que desarrollar la infraestructura necesaria para recuperar, clasificar y reciclar ropa usada a gran escala requiere la colaboración de gobiernos, empresas y recicladores. Mientras tanto, el despliegue de los uniformes reciclados en el Mundial 2026 representa un primer paso visible en la búsqueda de alternativas sostenibles para la industria textil y el deporte internacional.













