
La muerte de Florencia Sugo, hija mayor del reconocido cantante uruguayo Lucas Sugo, generó una profunda conmoción tanto en el ámbito artístico como en su círculo más íntimo. La joven, de 23 años, falleció tras enfrentar una enfermedad oncológica diagnosticada en 2025. La noticia fue confirmada primero por Diego Sorondo, manager del artista, y luego por el propio Lucas Sugo, a través de comunicados oficiales difundidos en redes sociales por la productora Sentimientos Producciones.
El último fin de semana, la agenda profesional del reconocido cantante se vio abruptamente modificada. En un comunicado fechado el 18 de agosto de 2026, la productora informó: “Este fin de semana próximo, lamentablemente, Lucas Sugo y su banda no podrán realizar los shows programados para Argentina. Por razones familiares, de público conocimiento y ante la necesidad de que Lucas pueda acompañar a su familia en estos días, nos vemos en la necesidad de reprogramar las siguientes presentaciones: sábado 22/8 en Las Breñas y Charata, Chaco, y domingo 23/8 en Las Toscas, Santa Fe”. La nota agrega: “Lamentamos sinceramente las molestias que esta situación pueda ocasionar al público y a los productores locales. Agradecemos enormemente la comprensión y el apoyo de todos”.

La confirmación del fallecimiento llegó este miércoles, un día después, mediante otro comunicado firmado por Eliás Alonso de Sentimientos Producciones y el manager Diego Sorondo: “Con mucha tristeza y dolor, compartimos la noticia del fallecimiento de nuestra amada Florencia Victoria Sugo Da Rosa. Acompañamos a Lucas y su familia en este momento tan difícil y elevamos una oración por su eterno descanso. Su recuerdo permanecerá siempre con nosotros. Agradecemos profundamente el apoyo y la comprensión en este momento tan íntimo”.
Florencia, además de ser la hija mayor de Lucas, tenía dos hermanos, Lucas Agustín e Isabella, quienes junto a su padre y amigos conformaron su principal sostén durante el proceso de enfermedad. Fue ella misma quien, en marzo de este año, compartió públicamente una reflexión al cumplirse un año del diagnóstico.

En esa publicación, Florencia escribió: “A un año de cuando recibí el diagnóstico que cambió de un día para otro mi vida. Un año donde los días se inundaron de incertidumbre, donde la vida me llevó al límite. Días que se hicieron eternos, preguntas sin respuestas, miedos que surgieron y aún siguen apareciendo, fe que llegó a mi corazón y día a día se fortalece. Aprendí a ser fuerte, a levantarme cada día con el propósito de querer seguir. Hoy caigo en la realidad de lo frágil que puede ser la vida, cómo de un momento a otro te ves obligada a dejar todo atrás y enfocarte en lo único, al fin y al cabo importante, la salud”.
En ese texto, Florencia también dejó un mensaje de gratitud y esperanza: “Aprovechen cada minuto de la vida, cada momento compartido con los suyos, cada abrazo, beso, no se guarden nada. Amen, sientan, disfruten, vida solo hay una. Gracias a cada una de las personas que han estado desde el día uno, a cada uno de los que me escriben mandándome su amor, su apoyo y sus oraciones. Porque para Dios nada es imposible. Lucas 1:37”. Su lema, “un día a la vez”, se transformó en una consigna para enfrentar la adversidad y disfrutar el presente.

La familia Sugo atravesó meses de incertidumbre y lucha constante. En julio, el intérprete relató desde el aeropuerto de Boston que Florencia había ingresado a un nuevo ensayo clínico. “Sigue fuerte, sigue firme, fuerte en mente, fuerte en fe”, expresó el artista, quien viajó a Estados Unidos para acompañarla en ese tramo crucial del tratamiento.
El acompañamiento de la familia fue clave durante todo el proceso. En marzo, en una entrevista con el diario El País, Lucas detalló que Florencia debía establecerse en Estados Unidos por un período prolongado y agradeció las muestras de afecto recibidas desde la difusión pública de su situación. El impacto de la noticia se multiplicó tras un concierto en Melo, donde el cantante compartió con el público el difícil momento que atravesaba y pidió oraciones para su hija: “Cuando le pedí a la gente que rezara era el pedido de un padre cristiano que necesitaba que la gente me acompañara en la oración. Fue un momento desesperado y mi intención no era que se viralizara”.

A inicios de agosto, en una conversación con el diario La Capital, Sugo volvió a referirse a la fortaleza con la que su hija enfrentaba la enfermedad: “Me di cuenta de quién es mi ídolo. Mi ídola es mi hija. Es increíble la fortaleza que tiene, la entereza que tiene”. En ese mismo diálogo, reconoció que el cuadro había avanzado: “Se sigue dando pelea. El enemigo es muy agresivo. Ha crecido en estos últimos tiempos. Seguimos con fe, con la entereza que ella nos contagia”.
El fallecimiento de Florencia tuvo repercusiones directas en la agenda artística de Lucas Sugo, con la suspensión de presentaciones en territorio argentino y la decisión de priorizar el acompañamiento familiar en este momento. Desde la producción, se informó que la comunicación sobre nuevas fechas se realizará oportunamente a través de los canales correspondientes.














