
Raudel Alejandro Guerra Hernández, de 19 años, murió el martes 13 de octubre tras sufrir una descarga eléctrica mientras cumplía el Servicio Militar Activo (SMA) en una unidad de la zona de Cidra, en la provincia de Matanzas.
La madre del joven, Olga Hernández Rojas, comunicó la muerte de su hijo a través de Facebook. En respuesta a comentarios de usuarios, afirmó que “lo mató la corriente en la unidad” y agregó que “lo mató la 33,000”, una referencia a la línea eléctrica de 33,000 voltios.
Otro soldado resultó herido en el mismo hecho y permanecía en estado muy grave, según información proporcionada por el periodista Christian Arbolaez.
Hasta el momento, no trascendieron las circunstancias en que ocurrió el accidente ni las tareas que realizaban los dos reclutas. Tampoco hubo una declaración pública del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba sobre el fallecimiento o el estado del otro joven afectado.

Su muerte se suma un nuevo caso a una lista marcada por la falta de información pública sobre las condiciones en que los jóvenes cumplen el SMA y por los reclamos de las familias que exigen conocer qué ocurrió dentro de las unidades
Muertes de reclutas cubanos
La investigación más reciente de elTOQUE documentó al menos 89 muertes de jóvenes que cumplían el Servicio Militar Activo entre 2016 y 2026. El registro se nutre de testimonios familiares, informes independientes y trabajos periodísticos. La base incluye nombres, edades, lugares de origen, unidades militares y causas reportadas cuando fue posible establecerlas.
El estudio del medio indicó que entre 2017 y 2021 se registraron 15 muertes, mientras que entre 2022 y 2025 identificó 70. Esto implica que el 82.4% de los casos contabilizados en ese período se concentró en los últimos cuatro años analizados. El salto más pronunciado ocurrió entre 2021, con cinco muertes documentadas, y 2022, con 19.
La investigación también determinó que, de los 65 casos en los que pudo establecerse la edad, la mayoría de las víctimas tenía 18 o 19 años. Seis eran menores de edad: uno tenía 16 años y cinco, 17. Todos esos fallecimientos fueron clasificados como suicidios en los registros disponibles.
Otra investigación, elaborada por el Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana y citada por 14ymedio, contabilizó al menos 97 muertes de reclutas entre 2001 y mediados de 2026. De ese total, 33 fueron registradas como suicidios. Las diferencias entre ambos conteos responden a los períodos y metodologías de cada registro.
El observatorio identificó como principales causas reportadas los accidentes y los suicidios. Esas dos categorías reúnen 64 de las 89 muertes documentadas. En al menos nueve casos registrados como suicidios, familiares cuestionaron la versión oficial y denunciaron contradicciones o posibles encubrimientos.
Familias denuncian falta de explicaciones e investigaciones
De las 46 familias consultadas por elTOQUE, solo ocho afirmaron que las autoridades realizaron una investigación tras la muerte de sus hijos. Ninguna consideró que el proceso hubiera aclarado las circunstancias del hecho o establecido responsabilidades.
El registro del citado medio incluye muertes por accidentes eléctricos, disparos, siniestros de tránsito, incendios, explosiones, problemas de salud y presuntas deficiencias en la atención médica.












