Una niña de 11 años se salvó por unos segundos de ser atropellada en la ciudad de Junín de los Andes, provincia de Neuquén, cuando una camioneta perdió el control, tras colisionar contra otro vehículo, e ingresó al jardín de una vivienda, rompiendo una reja.
El inesperado hecho ocurrió el último jueves, cerca de las 14 horas, en el cruce de Chubut y Gregorio Álvarez, una esquina rodeada de escuelas y ubicada a 100 metros del acceso a la ruta nacional 40.
La menor caminaba por la vereda, apenas segundos antes del impacto, y todo quedó registrado en video. La secuencia fue filmada por una cámara de seguridad hogareña mientras que un segundo registro se situó desde la casa de la que salió la nena.

A una cuadra del lugar se encuentran la escuela 187 Ernesto Comelli, la EPET 4 y la escuela especial 9 Ruca Antú. Los establecimientos tuvieron jornada institucional ese jueves, por lo que no circulaba la cantidad habitual de estudiantes por la zona. Otro factor por el cual no fue una tragedia.
La tragedia que no fue
La alumna de sexto grado de la escuela 187 Ernesto Comelli había salido a comprar caramelos para llevar a la cancha, donde iba a jugar al fútbol. Jamás imaginaría lo que sucedió poco después.
Una brutal colisión entre una Renault Kangoo blanca y una Toyota Hilux gris plata, por causas que todavía se intentan establecer, desencadenó lo que podría haber sido una tragedia de no ser porque la niña jamás se detuvo o distrajo en esa esquina y siguió su marcha.

Tras el impacto, la camioneta entró en el terreno menos de tres segundos después de que la menor dejara el encuadre de la cámara: derribó una reja perimetral negra y terminó dentro del patio delantero de una casa, a centímetros de la pared.
La calle es de tierra y tiene una circulación frecuente de vehículos y motocicletas que transitan a alta velocidad. Antes del paso de la nena, un hombre y un niño pequeño también habían cruzado por esa misma esquina.
Antecendentes y la palabra de la mamá de la nena
La propietaria de la vivienda en donde se produjo la colisión informó a las autoridades que ya había sufrido un episodio similar: era la segunda vez en poco tiempo que un vehículo ingresaba a su propiedad tras un siniestro en esa intersección, informó el diario a partir de fuentes propias.
Personal de la Comisaría 25 de Junín de los Andes y una dotación de la Central 3 de Bomberos Voluntarios trabajaron en el lugar y tomaron la palabra de la mujer.

Por otro lado, la madre de la niña, Araceli Jofré, relató a LM Neuquén que escuchó el estruendo desde su casa y salió junto a su hermana. “Cuando voy a ver a mi hija, ella estaba parada sobre la calle quieta y pálida, sin reacción”, contó aún sin salir de su asombro.
Y dijo que su hija no podía hablar y permanecía en estado de shock cerca del polvo que aún flotaba tras el choque. Su madre recordó el momento en que logró acercarse: “Me acerqué a ella, le hablé y se me largó a llorar. ‘¡Casi me pisan!’, me dijo”.
Jofré llevó a la menor a su casa, pero el miedo continuó durante horas. Luego recibió el video de la vivienda alcanzada por la camioneta y comprendió que su hija había pasado por el lugar instantes antes: “Cuando lo vi empecé a temblar y a llorar, no podía creer”.
Para ayudarla a recuperarse, decidió no seguir hablando del episodio delante de ella y la llevó a pasear y a andar en bicicleta. “Gracias a Dios hoy mi hija está bien y mucho más tranquila”, afirmó.
La madre advirtió que Chubut, Gregorio Álvarez y la avenida Neuquén son utilizadas por algunos automovilistas como una “pista de carrera”.














