Las acciones operan dispares y los bonos argentinos son negociados con mayoría de alzas moderadas, sin empuje de Wall Street dado el comportamiento mixto de sus indicadores, y con el petróleo nuevamente al alza.
A las 12:30 horas, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cae 0,4%, a 3.110.000 puntos, a la vez que los títulos públicos en dólares -Bonares y Globales- ofrecen un alza de 0,2% en promedio. El riesgo país de JP Morgan descuenta tres unidades para la Argentina, en los 462 puntos básicos.
Los indicadores de Wall Street muestran pocas oscilaciones, con un Dow Jones de Industriales neutro y el panel tecnológico Nasdaq con baja de 0,2 por ciento.
El precio del petróleo Brent del Mar del Norte asciende 0,5% a USD 88,16 el barril para octubre, mientras que el crudo intermedio de Texas avanza 0,3% a USD 82,41 en los contratos para entregar en septiembre.
“Las continuas tensiones geopolíticas y las crecientes exigencias en torno a las indemnizaciones de guerra ejercen presión a la baja sobre las acciones”, describió Yahoo Finance.
El domingo, el presidente norteamericano Donald Trump rechazó la exigencia de reparaciones de Irán y afirmó que esperaría a que aumentara la presión económica sobre el país asiático. “Solo estamos negociando parcialmente con ellos”, declaró Trump a Axios. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, también enfrió las conversaciones de paz, afirmando que “no hay posibilidad de reanudar las negociaciones” en las condiciones actuales.
Entre los ADR y acciones de empresas argentinas negociados en dólares en Nueva York había números mixtos. Destacaban las ganancias de Mercado Libre (+5%) y Banco Supervielle (+4,3%).

Luego de la presentación de un excelente balance correspondiente al segundo trimestre del año, el ADR de YPF ganaba 1,9 por ciento. En la Bolsa porteña, Metrogas escalaba un 15% luego de informarse la venta a manos de YPF del 70% de las acciones de la distribuidora de gas, que pasaron a manos del grupo controlante de Edenor (-0,1%).
La petrolera estatal argentina YPF proyecta registrar un EBITDA (ganancias antes de impuestos) de 8.000 millones de dólares este año, por encima de una estimación previa de 6.000 millones de dólares, dijo el presidente ejecutivo de la empresa, Horacio Marín.
YPF reportó el lunes una utilidad por USD 1.210 millones en el segundo trimestre del 2026, y confirmó la venta de su participación accionaria en las firmas Metrogas y Metroenergía a la energética Edenor por 780 millones de dólares.
El ejecutivo sostuvo que las inversiones previstas para el 2026 estarán entre 5.800 y 6.200 millones de dólares, desde una proyección previa de 5.500 y 5.800 millones de dólares.
“Los activos bursátiles de Argentina recuperaban oxígeno este martes por la inyección de nuevos fondos de inversión como apalancamiento de carteras a la espera del resultado de otra licitación clave de deuda del Tesoro y del próximo dato de inflación”, indicó Reuters.
El Gobierno buscará renovar este miércoles 12 vencimientos de deuda de corto plazo por unos 4,5 billones de pesos, un día antes que se reporte el índice de precios minoristas (IPC del INDEC) de julio, que se espera sea del 2%, según un sondeo de Reuters.
“La licitación del Tesoro de mañana (miércoles) será otra prueba para el esquema monetario híbrido del Gobierno, que implícitamente determina las condiciones monetarias como resultado de las acciones conjuntas del Banco Central y el Tesoro”, reportó el agente de liquidación y compensación Max Capital.
“La reciente presión sobre el tipo de cambio nominal ha desencadenado mayores intervenciones del BCRA para mantenerlo por debajo de 1.500 pesos por cada dólar, mediante una combinación de ventas de instrumentos dollar-linked y menores compras no esterilizadas, volviéndose así menos expansivo”, agregó.
Argentina celebrará elecciones en octubre de 2027, cuando el presidente libertario Javier Milei buscará la reelección. Además de los efectos del conflicto en Oriente Medio, la economía deberá afrontar las presiones de mercado propias de un año electoral.
Ante esta situación, el equipo económico pretende anclar la moneda local mediante el fortalecimiento del programa de financiamiento y una mayor contención de los salarios del sector público, a fin de mantener la austeridad fiscal.
El objetivo es evitar una fuerte depreciación del peso argentino que derive en un repunte de la inflación superior al 2%, lo cual podría agravar las ya deterioradas condiciones sociales y poner en peligro las aspiraciones de reelección, según analistas.














