
La Policía de Tránsito de Costa Rica realizó 11,351 pruebas de alcohol en carretera entre enero y agosto de 2026, de las cuales 1,218 registraron niveles suficientemente altos para que los conductores fueran presentados ante la Fiscalía por el presunto delito de conducción temeraria por alcohol.
Los datos divulgados por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) muestran además un aumento en los controles realizados este año. En comparación con el mismo período de 2025, los oficiales aplicaron 3,036 pruebas adicionales.
De esta forma, durante los primeros ocho meses de 2026 se efectuaron, en promedio, unas 47 alcoholemias por día, lo que equivale aproximadamente a una prueba cada 31 minutos.
El total de pruebas positivas representa aproximadamente un 10.7% de todas las pruebas aplicadas durante el período.
La legislación costarricense establece diferentes consecuencias según la concentración de alcohol detectada y las características del conductor, por lo que no todas las pruebas positivas terminan en una causa penal.
Precisamente, otras 185 personas recibieron una multa de ₡363,000 (USD 793) y acumularon seis puntos en su licencia de conducir, según los datos suministrados por las autoridades de Tránsito.
En otros 248 casos, los dispositivos también detectaron presencia de alcohol; sin embargo, los niveles registrados fueron suficientemente bajos como para que no correspondiera aplicar una sanción.
En conjunto, los datos reportados indican que al menos 1.651 pruebas dieron algún resultado positivo, tomando en cuenta los casos remitidos a la Fiscalía, aquellos sancionados administrativamente y los registros positivos que no alcanzaron el umbral para imponer una consecuencia.
Esto significa que cerca del 14,5% de las alcoholemias practicadas entre enero y agosto detectaron algún nivel de alcohol en los conductores examinados.

Más controles que en 2025
El incremento en la cantidad de pruebas constituye otro de los datos destacados por las autoridades.
Si entre enero y agosto de este año se practicaron 11,351 alcoholemias, y la cifra representa 3.036 más que en el mismo período de 2025, durante los primeros ocho meses del año anterior se habían realizado aproximadamente 8,315 controles.
La diferencia supone un incremento cercano al 36.5% en la cantidad de pruebas realizadas respecto del mismo período del año pasado.
Los controles de alcoholemia forman parte de las labores que desarrolla la Policía de Tránsito en carretera para detectar conductas que incrementan el riesgo de accidentes.
Además de las consecuencias administrativas, conducir con niveles elevados de alcohol puede llevar a que el caso sea trasladado al Ministerio Público para determinar eventuales responsabilidades penales.
El MOPT acompañó la divulgación de las cifras con un llamado directo a los conductores para evitar ponerse al volante después de consumir bebidas alcohólicas.

“Pórtese bien, es por su bien, nada cuesta”, indicó la institución en el mensaje con el que compartió los resultados de los operativos.
Los registros de los primeros ocho meses de 2026 muestran así dos elementos: por un lado, un incremento considerable en la cantidad de controles efectuados en carretera y, por otro, más de un millar de conductores que alcanzaron niveles de alcohol que motivaron su presentación ante las autoridades judiciales.
La cifra equivale a un promedio aproximado de cinco conductores por día remitidos a la Fiscalía durante el período analizado por presunta conducción temeraria vinculada con el consumo de alcohol.













