El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, mantuvieron e martes una conversación telefónica en la que abordaron la relación bilateral, la guerra en Ucrania y la situación internacional, en una jornada marcada por ataques rusos que dejaron al menos 28 muertos en territorio ucraniano.
La llamada se produjo a solicitud de Lavrov, según informó el Departamento de Estado. El portavoz Tommy Pigott señaló en un comunicado que ambos funcionarios “discutieron la relación entre Estados Unidos y Rusia, la guerra entre Rusia y Ucrania, e Irán”, sin ofrecer más detalles sobre el contenido del intercambio.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores de Rusia indicó que ambos cancilleres “pusieron a punto sus relojes respecto a la situación internacional actual y las relaciones ruso estadounidenses” y también trataron el cronograma de futuros contactos bilaterales. Asimismo, destacó que el diálogo fue “constructivo y profesional”, en línea con la breve comunicación emitida por Washington.
Rubio y Lavrov mantienen contactos periódicos desde hace años. Su última conversación previa tuvo lugar en octubre de 2025, en el contexto de preparativos para una posible cumbre entre los presidentes Vladimir Putin y Donald Trump en Budapest. Ese encuentro finalmente se canceló, lo que generó tensiones diplomáticas y especulaciones en torno al rol de Lavrov dentro del Kremlin.
El ministro ruso, en funciones desde 2004 tras desempeñarse como embajador ante la ONU, defendió entonces su postura firme respecto a la guerra en Ucrania y rechazó un cese de hostilidades. En esa ocasión también criticó a Trump por apartarse de lo que consideró acuerdos previos alcanzados en conversaciones anteriores.
El contacto entre ambos ministros coincide con una nueva escalada en el conflicto en Ucrania. Autoridades locales informaron que los ataques rusos del martes causaron 28 muertos en distintas regiones: 12 en Zaporizhzhia, seis en Kramatorsk, cuatro en Dnipró, cuatro en Poltava, uno en Járkov y uno en Nikópol. El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, criticó duramente a Moscú por los bombardeos en medio de propuestas de alto el fuego.
“Necesitamos que cesen esos ataques y todos los demás del mismo tipo cada día, y no solo durante unas horas en algún lugar, en nombre de las ‘celebraciones’”, afirmó Zelenski. Además, denunció que “es de un cinismo absoluto pedir un alto el fuego para realizar celebraciones propagandísticas, mientras se lanzan ataques todos los días con misiles y drones”.
Ucrania anunció un alto el fuego de duración indefinida que entró en vigor a medianoche, en respuesta a una tregua propuesta por el presidente ruso, Vladímir Putin, con motivo de las celebraciones del 9 de mayo por la victoria contra la Alemania nazi. Sin embargo, pocas horas después de su entrada en vigor, Kiev denunció nuevos ataques rusos.
A las 03H30 GMT, autoridades ucranianas informaron de alertas aéreas en varias regiones y reportaron un ataque contra una instalación industrial en Zaporizhzhia. En paralelo, Rusia no comunicó acciones ofensivas por parte de Ucrania durante ese periodo. El canciller ucraniano, Andrii Sibiga, afirmó: “A solo unas horas de la entrada en vigor de la propuesta de alto el fuego de Ucrania, Rusia no muestra ninguna señal de preparación para poner fin a las hostilidades. Por el contrario, Moscú intensifica el terror”.
En tanto, autoridades rusas denunciaron un ataque con drones ucranianos en la localidad de Dzhankói, en Crimea ocupada, que dejó cinco muertos el martes por la noche.
(Con información de AFP y EFE)













