
Mercedes Roque denunció que la muerte de su hijo Antonio Rassi Roque, ocurrida el 18 de agosto de 2025 mientras cumplía el Servicio Militar Obligatorio, permanece sin responsables procesados después de 13 meses de gestiones ante autoridades militares y judiciales cubanas. La madre sostiene que el caso fue encubierto y reclama justicia por el joven de 18 años, cuya muerte fue calificada oficialmente como suicidio, según publicó CiberCuba.
Al menos 78 fallecimientos de reclutas fueron registrados desde 2019 por Cubalex, con 19 casos solo durante 2025. El Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana elevó el conteo a por lo menos 97 jóvenes muertos o desaparecidos durante el Servicio Militar Obligatorio entre 2001 y la primavera de 2026.
Antonio Rassi Roque murió en la Unidad Militar 5050, conocida como “El Calvario”, en La Habana. Su madre lo había entregado sano en esa instalación el 28 de julio de 2025.
Tres semanas después, el joven llamó a Roque a las 8:55 para avisarle que entraría de guardia. A las 14:45 ya había muerto. Las autoridades atribuyeron el fallecimiento a un suicidio, una explicación que la madre rechaza.
“Es simple negligencia y falta de atención una muerte que se podía haber evitado”, afirmó Roque. En una publicación difundida este viernes en Facebook, describió el tiempo transcurrido desde entonces como “13 meses de burla que es lo que resibimos los padres que buscamos justicia por la muerte de un hijo en el sangriento SMO, 13 meses de encubrirse unos a otros con total impunidad”.
La denuncia contra mandos de la Unidad Militar 5050
La madre señaló desde el inicio al primer teniente político Aldo Fábregas Ardiles como principal responsable de lo sucedido, junto con el capitán Ricardo Martínez. En su mensaje, dirigió una acusación directa al oficial: “Aldo Fábregas Ardiles, en tu mente siempre llevarás la muerte de Antonio Rassi Roque y todas los abusos que cometiste con muchos reclutas de la 5050”.

Roque también recordó un encuentro que mantuvo con Fábregas el 19 de noviembre de 2025. “Con mucha falta de genitales para mirarme a la cara, como ocurrió el 19 noviembre del 2025, cuando me vio su vista fue al piso”, escribió.
La mujer afirmó que la conscripción obligatoria deja “a miles de madres y familias con un dolor de por vida”. Su denuncia pública la convirtió en una de las voces de familiares de jóvenes fallecidos durante su paso por el Ejército cubano.
El reclamo incluyó un llamado a otras madres de reclutas para que informen cualquier irregularidad dentro de las unidades militares. “Denuncien hasta lo más mínimo que ocurra con sus hijos en las unidades militares, antes de tener un dia marcado en el mes para llevarles flores a sus hijos al cementerio, como es mi caso y el de muchas familias”, expresó.
Roque aseguró que continuará con esa búsqueda incluso si no obtiene una resolución favorable. “Aunque yo no logre la justicia para mi hijo, tampoco me cansare de denunciar aunque aparentemente sea en vano”, sostuvo.
Un expediente archivado sin responsables procesados
Las gestiones de Roque comenzaron pocos días después de la muerte de Antonio. Intentó presentarse en la unidad militar el 15 y el 24 de agosto de 2025, pero no fue atendida.
El 30 de septiembre fue recibida por una comisión que, según denunció, no tenía relación directa con los hechos. En noviembre, el jefe del Ejército Occidental y la Fiscalía Militar le prometieron “total transparencia”, pero la investigación terminó archivada.

El 2 de julio, el fiscal Velázquez le comunicó que la causa había sido cerrada mediante un sobreseimiento provisional. Esa figura, contemplada en el Artículo 423 de la Ley 143 del Proceso Penal cubano, permite archivar un proceso sin establecer un plazo para su reapertura.
Ningún oficial fue procesado por la muerte del recluta. Tras conocer la decisión, Roque cuestionó el trato dispensado al caso: “La muerte de un recluta no es importante, es un número más. Pero la del oficial sí”.
Semanas más tarde, denunció obstáculos de las autoridades militares y judiciales para ejercer su derecho a apelar. También publicó un video desde la tumba de su hijo, donde afirmó: “Lo mataron”.
El Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias no emitió declaraciones públicas sobre la muerte de Antonio Rassi Roque ni sobre los otros casos de reclutas muertos o desaparecidos durante el Servicio Militar Obligatorio contabilizados por las organizaciones civiles.













