
Con la fuerte recomendación de varios gurús de Wall Street, las acciones argentinas empezaron a recuperar terreno, especialmente las que venían más atrasadas. Ayer, por ejemplo, las acciones bancarias que cotizan en Wall Street tuvieron alzas de hasta 6% en dólares y están recortando las pérdidas que venían acumulando en el año.
El índice Merval medido en dólares también rebotó y se vuelve a acercar al equivalente a 2.000 dólares, una suba superior al 15% respecto a los niveles que llegó a tocar hace apenas dos meses.
Uno de los que salió la semana pasada a informar sobre la compra de acciones argentinas fue Stanley Druckenmiller, ex socio de George Soros, que acumuló USD 150 millones en acciones de YPF en el primer trimestre. El ADR subió en Wall Street a un máximo de los últimos cinco años, superando los USD 48. En 2022 llegó a mínimos históricos de USD 3, acumulando una suba de más de 900 por ciento.
Otro megainversor norteamericano, Rob Citrone, también reflejó compras en su balance de acciones locales como YPF, Galicia y BBVA, mientras que se desprendió de papeles de Banco Macro.
Ayer fue otra jornada favorable para las acciones argentinas que cotizan en Nueva York. Galicia y Macro subieron 5% y Supervielle poco más de 6%. Como consecuencia, el índice Merval tuvo una suba de 2,75 por ciento.
Los ADR bancarios llegaron a estar 30% abajo en 2026, pero ahora recortaron a 10 por ciento. En cambio, las acciones energéticas vienen muy firmes y operan en sus máximos de los últimos años. Las impulsan buenos balance y sobre todo la gran suba del precio del barril de petróleo desde que comenzó la guerra entre Irán y Estados Unidos.
La suba de las acciones bancarias vino de la mano, además, de una mejora en el precio de los bonos en dólares y una disminución de riesgo país, que ayer quedó muy cerca de volver a perforar los 500 puntos básicos.
La suba de las reservas hasta máximos de la era de Javier Milei hasta USD 47.900 millones, luego del desembolso del FMI, también ayudó para darle impulso a la renta fija local. Además, la semana pasada se conoció un superávit comercial récord de USD 2.700 millones en abril. Consultoras como Abeceb señalaron que se espera un volumen de exportaciones de USD 100.000 millones.
La acumulación de reservas y una gran oferta de divisas le está dando sustento a la recuperación de los bonos y del sector bancario. Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer. Cada vez que el riesgo país perforó los 500 puntos básicos repunto a los pocos días, como sucedió hace apenas dos semanas. El riesgo político, de cara a las elecciones de 2027, también juega su partido.
La suba de la tasa de los bonos norteamericanos, a partir del aumento de la inflación por la suba del petróleo, también impactó negativamente sobre las monedas y activos de países emergentes. Si bien el dólar en el mercado local casi no se movió, sí hubo un impacto negativo sobre acciones y bonos, que ahora están pegando la vuelta.
La mayoría de los analistas considera que las acciones argentinas siguen muy baratas, especialmente las del sector financiero. La mayor parte son recomendaciones de compra, pero lo que sigue trabando una recuperación más sostenida pasa por las dudas respecto al futuro ciclo político que se avecina.
Uno de los datos del mercado de ayer fue la leve suba del dólar, a partir de las fuertes compras del BCRA. El tipo de cambio oficial trepó diez pesos hasta $ 1.430, pero no se ve una suba significativa por la gran oferta de dólares que seguirá en las próximas semanas.












