La salida de Andrea del Boca de Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe) desató uno de los cruces más tensos de la temporada en el panel del programa. Gastón Trezeguet y Mariana Brey pusieron en duda la veracidad de varios episodios protagonizados por la actriz durante su paso por la casa, y el conductor Santiago del Moro salió al cruce con dureza para defender la legitimidad de lo ocurrido, en particular de la caída que derivó en la pérdida de dos dientes y en la intervención inmediata del equipo médico.
El debate giró en torno a una pregunta que Trezeguet instaló con fuerza: ¿cuánto de lo que Del Boca mostró adentro fue real? El periodista habló de una “sumatoria de mentiras” que, según él, había generado un clima de desconfianza generalizado. Uno de los puntos que señaló fue una situación vinculada a la celiaquía: en determinado momento, la actriz habría insinuado dentro del confesionario que padecía una enfermedad, en un contexto en que su compañera Nenu López atravesaba un cuadro de celiaquía. Del Boca lo desmintió de plano: “Yo nunca dije que era celíaca”. Y cuando Trezeguet le preguntó a qué enfermedad se había referido entonces, ella respondió: “Síndrome de colon irritable. Es diarrea crónica, mi amor. ¿Vos sabés lo que es?”. Trezeguet no cedió: “Pero no está catalogado como una enfermedad”. Del Boca, sin inmutarse, retrucó: “Catalogalo como quieras. Yo no soy médica. Yo lo único que sé es la condición que tengo”.

El analista también cuestionó que la actriz hubiera consumido alimentos con gluten a la vista de las cámaras —empanadas, fideos, pan— mientras alegaba restricciones alimentarias. Del Boca respondió que los fideos que comía eran sin TACC y que estaban guardados en un sector aparte de la cocina. El panelista insistió con los pastelitos de la fiesta patria del 25 de mayo. Ella los negó. “¿Los budincitos tampoco?”, siguió Trezeguet, con un tono que mezclaba ironía y convicción. “Te van a matar con todo en los tapes que te van a poner, Andrea, te lo pido por favor”, le advirtió.

La discusión sobre la celiaquía fue el preámbulo del debate más áspero: el de la caída. Brey admitió que, en el momento inicial del accidente, no le creyó. “Inicialmente, cuando se cayó, no. Empecé a creer cuando vi las imágenes”, dijo, y aclaró que su desconfianza no era personal sino consecuencia del acumulado de situaciones dudosas que había observado durante la participación de Del Boca. “Desde que Andrea entró a Gran Hermano, hubo dos caídas”, recordó. Y precisó que su cuestionamiento no apuntaba solo al accidente físico, sino a “la cantidad de cosas que sucedieron posteriormente en la casa”.
Del Moro intervino con contundencia. El conductor dejó en claro que, desde la posición oficial del programa, no había lugar para dudar de la gravedad del episodio. “Que ya nosotros desde acá, desde el programa oficial, dudemos de la caída de ella cuando hubo un equipo que la pasó horrible, que se asustó, hubo médicos, ambulancias que se movilizaron cuando casi se mata… La primera reacción cuando vimos todos esos materiales fue: ‘se mató’”, dijo. Y proyectó el video de la caída ante el panel para zanjar el debate.

Del Boca también tomó la palabra para defenderse. “Nadie va a actuar una cosa así. Yo vivo con mi cara, como cualquiera de ustedes que tiene que enfrentar una cámara”, afirmó, con un tono que mezclaba indignación y cansancio. Luego agregó que, tras la primera caída, volvió a caerse y que en esa segunda oportunidad salió a aclarar de inmediato que estaba bien: “Enseguida dije: estoy bien. Fue un golpazo, pero no sentía nada roto”.
El cruce entre Brey y Ceferino Reato sumó otro nivel de tensión al debate. Reato acusó a la panelista de actuar desde el prejuicio: “Para mí es prejuicio. Tu prejuicio está muy claro, Mariana Brey. Sos una prejuiciosa, nada más”. Brey rechazó la acusación con igual vehemencia: “No, tenés un problema de interpretación de texto”, respondió, y reiteró que en ningún momento había afirmado que la caída fue fingida, sino que su desconfianza inicial respondía al contexto de lo que había observado durante semanas.

El fondo del debate quedó expuesto cuando Trezeguet reconoció que Del Boca ya no competía y pidió que se considerara ese punto antes de continuar con los cuestionamientos. “Hay mucho prejuicio con ella”, dijo. Sol Pérez también intervino para señalar que parte de la desconfianza podría explicarse por el consumo excesivo de redes sociales, donde circulan versiones sin verificar sobre los participantes.
Del Boca abandonó la casa el miércoles 8 de julio tras recibir la noticia de que su madre, Ana María Castro, de 95 años, necesitaba su presencia. Del Moro confirmó en la gala que la salida fue definitiva y que no habrá reemplazo. La actriz acumuló 91 días dentro del juego a lo largo de tres participaciones, con dos salidas previas por motivos de salud. Con su partida, la competencia quedó con 17 participantes en carrera.














