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Los argentinos usan cada vez más IA en su trabajo, pero crece el temor por el reemplazo de la labor humana

El 57% de los empleados en Argentina ya integra herramientas de inteligencia artificial en su rutina laboral, dos puntos por encima del registro del año anterior. (Imagen ilustrativa Infobae)

El avance de la tecnología en el ámbito laboral de Argentina muestra una tendencia de crecimiento sostenido que convive con una inquietud cada vez más marcada entre los trabajadores respecto a la estabilidad de sus puestos frente a la automatización. Según el estudio anual sobre inteligencia artificial de Bumeran, el 57% de los empleados en el país usan IA para realizar su trabajo, lo que representa un incremento de dos puntos porcentuales en comparación con los registros de 2025.

Esta adopción progresiva no es un fenómeno aislado, sino que se integra en un contexto donde la gran mayoría de los profesionales reconoce la utilidad práctica de estas innovaciones. Actualmente, un 99% de los encuestados califica a la inteligencia artificial como una herramienta útil o muy útil para el desempeño de sus funciones. Sin embargo, la mayor familiaridad con la tecnología ha traído consigo una percepción más aguda sobre los riesgos potenciales que implica para el empleo humano.

Federico Barni, CEO de Bumeran.com en Jobint, analiza que el estudio sugiere que la inteligencia artificial está cada vez más integrada en el mundo del trabajo. “En comparación con el año pasado, el uso de IA por parte de los trabajadores aumentó dos puntos, un crecimiento que, aunque es moderado, refuerza una tendencia sostenida. Además, los datos demuestran que la IA no solo es un recurso cotidiano, sino que cuenta con una validación positiva por parte de los profesionales”, comentó.

Crecen las dudas sobre la estabilidad laboral

A pesar de esta valoración técnica positiva, el temor al desplazamiento laboral ha ganado terreno en la conciencia de los trabajadores argentinos. Las cifras indican que el 41% de los empleados cree que la inteligencia artificial llegará a reemplazar la labor humana en el futuro cercano. Este sentimiento de desprotección o incertidumbre muestra una evolución ascendente, ya que en el relevamiento del año anterior la proporción de quienes sostenían esta creencia era del 36%.

En el ámbito de la gestión de personal, la visión de los especialistas en recursos humanos también es de alerta. Un 68% de estos profesionales considera que ciertos perfiles laborales específicos serán reemplazados por sistemas inteligentes en el corto o mediano plazo. Si bien esta proyección es alta, la implementación actual de reemplazos directos es todavía limitada, con solo un 16% de las organizaciones locales que admiten haber sustituido roles humanos por soluciones tecnológicas hasta el momento.

Los puestos que se perciben como más vulnerables ante este cambio de paradigma son aquellos relacionados con el marketing y la publicidad, donde un 19% de los casos ya reporta afectaciones por la IA. Los perfiles administrativos siguen de cerca con un 18%, mientras que tareas vinculadas a la redacción, la atención al cliente y el reclutamiento de personal registra un impacto del 9%.

Ante este escenario, la respuesta de los trabajadores parece orientarse hacia la adaptación y la formación continua. El 92% de los empleados argentinos manifestó su intención de capacitarse para mantenerse actualizado en su área de especialización, mientras que un 95% busca adquirir nuevas habilidades que le permitan complementar el uso de la tecnología en lugar de ser sustituido por ella.

El factor humano como diferencial competitivo

Entre los desafíos más mencionados por los propios usuarios argentinos aparece la preocupación por no depender de manera absoluta de la tecnología, un punto señalado por el 55% de los consultados. Además, un 45% enfatiza la importancia crítica de conservar el criterio humano al momento de tomar decisiones finales o ejecutar tareas sensibles. La seguridad de los datos también figura como una inquietud relevante para el 38% de los trabajadores que ya conviven con la inteligencia artificial en sus oficinas.

Finalmente, las desventajas percibidas por los empleados locales refuerzan la idea de una convivencia compleja con la máquina. Un 49% teme los errores derivados de la falta de información precisa por parte de los sistemas, y el mismo porcentaje advierte sobre el riesgo de generar una dependencia excesiva que merme la autonomía profesional. La pérdida de empatía e intuición humana es otro factor de peso para el 38% de los consultados, quienes ven en estos atributos la principal defensa del trabajo humano frente al avance tecnológico.

Quiénes usan la IA y por qué

El perfil de quienes ya utilizan estas herramientas en Argentina muestra una mayor concentración en el segmento de edad que va de los 31 a los 50 años, quienes representan el 60% de los usuarios activos de esta tecnología en sus puestos de trabajo. Por el contrario, los trabajadores más jóvenes, de entre 18 y 30 años, constituyen solo el 11% de quienes declaran usarla de forma habitual. En términos de áreas profesionales, los sectores de Administración y Finanzas lideran la implementación con un 16%, seguidos por los rubros comercial, tecnología y marketing.

Los beneficios identificados por los usuarios se centran principalmente en la eficiencia operativa. El 61% de los trabajadores destaca que el uso de estas aplicaciones agiliza significativamente sus tareas, mientras que un 60% valora el ahorro de tiempo que permite la automatización de procesos repetitivos. No obstante, estas mismas ventajas operativas alimentan las dudas sobre la necesidad de mantener estructuras de personal humano en funciones que la tecnología puede ejecutar con rapidez.