Fue inevitable que los hinchas de Boca se fueran de la cancha maldiciendo por haber perdido dos puntos y por haberse sentidos perjudicados por el arbitraje. En este fútbol en el que los goles se gritan con suspenso o por duplicado, la frustración se hace presente casi en cada oportunidad. La Bombonera vivió una verdadera final anticipada, esos encuentros que son definitorios dentro del certamen. Fue un hervidero de principio a fin durante el 1-1 ante Cruzeiro.
La fresca nocturna de la Capital Federal hizo viajar en el tiempo a más de un fanático boquense que, camino a la tribuna, recordó las epopeyas de principios de los 2000 de la mano de Carlos Bianchi. Claro, es que por esta época ya se disputaban los mano a mano en instancias definitorias ya que la Libertadores se disputaba en el primer semestre del año. Con abrigos de más y un rival brasileño histórico enfrente, el contexto aparentó ser decisivo desde el vamos.
Los brasileños, que cuando se trata del Alberto J. Armando suelen poblar todo el sector popular visitante que les otorgan ya que aprovechan la oportunidad para conocer un mítico estadio y muchos de ellos hacen turismo por Buenos Aires en horas previas y posteriores, no defraudaron. No son muchos los equipos del país vecino que viajan para alentar a los suyos, pero esta vez los del Azulao estuvieron a la altura de las circunstancias.
Y los futbolistas dirigidos por el portugués Artur Jorge tuvieron que soportar la presión desde afuera de entrada. “Somos de la gloriosa banda de Boca Juniors, la que llena la cancha, la más grande del mundo… a pesar de los gases, los palos recibidos, siempre estaré a tu lado, Boca Juniors querido…”, se enrojecieron las gargantas los locales cuando los jugadores visitantes se acercaban a la boca del túnel luego de hacer la entrada en calor. Las noches de Copa Libertadores son diferentes a cualquiera, el futbolero de ley lo sabe. Y en la Bombonera casi siempre flota magia en el ambiente.
“La Copa Libertadores es mi obsesión”, fue el cántico predominante durante la salida de los equipos, por si a alguien del Mundo Boca le quedaba alguna duda de ello. “¡Boca, Boca, Boca, huevo, huevo, huevo!“, fue la arenga siguiente con la que la hinchada exigió entrega desde el minuto cero. Mientras tanto, el árbitro venezolano Jesús Valenzuela hacía un esfuerzo enorme en cancha para intercalar a los jugadores de uno y otro equipo alrededor del círculo central mientras se bajaba una línea desde los altoparlantes con el mensaje ”El respeto es titular». Lo cierto es que seguramente nadie oyó el texto que le hicieron leer a la voz del estadio por la exaltación, adrenalina y ansiedad que les generaba a los hinchas el inminente inicio del match. “Dale, dale Bo, queremos la Copa”, fue el grito que tapó un mensaje que pasó desapercibido.
EL MINUTO A MINUTO DE BOCA-CRUZEIRO
1′ PT: Merentiel tiene la primera y saca un disparo alto que es desviado por Otávio.
7′ PT: Voto de confianza de la gente a Milton Giménez por aguantar la posesión de la pelota y descargar hacia la izquierda para dar lugar a un ataque. De esa maniobra llega un centro de Blanco a Merentiel que nuevamente se topa con el arquero brasileño.
12′ PT: Tomás Aranda remata desde media distancia, Otávio da rebote y Milton Giménez le apunta justo adonde estaba desparramado el golero visitante. Insólito errado de Boca. “Dale Boca, y dale, dale Boca”, empuja la gente, que siente la apertura del marcador.
14′ PT: Boca sostiene la presión en ataque y Cruzeiro no da garantías pese a intentar salir jugando del fondo. Giménez casi es habilitado por uno de los centrales tras un cambio de frente arriesgado y fallido. Enseguida, tiro libre sobre el costado.
16′ PT: ¡Gol de Boca! Centro envenenado de Leandro Paredes que se le cerró en el segundo palo a Otávio y fue capitalizado por Miguel Merentiel, que partió habilitado pese a alguna protesta y que el VAR tiró las líneas y lo chequeó. Explota la Bombonera por primera vez.
23′ PT: Pausa de rehidratación. Al público de Boca no le gusta esta medida de la organización y vuelve a haber silbidos e insultos contra la Conmebol como en partidos pasados.
31′ PT: Boca parece tener el partido controlado, pero no estiró la ventaja en su momento y ahora Leandro Brey salva las papas. Kaio Jorge realizó un sprint fenomenal, se escapó de Ayrton Costa y definió atorado por el arquero xeneize, que se gana una de las ovaciones más importantes de la noche.
40′ PT: Braida realiza una cobertura y deja salir la pelota del fondo. Boca toma aire. El ex San Lorenzo recibe muchos aplausos en señal de aprobación. La gente respaldó a Claudio Úbeda con el cambio por Marcelo Weigandt.
45′ PT: Cruzeiro se adelantó unos metros y toma la pelota, pero no lastima. Gerson empala una pelota que tenía a Matheus Pereira como destino, pero se va afuera. Silbatina furiosa.
48′ PT: Aplauso cerrado para el equipo de Úbeda con el pitazo final. Boca hizo méritos y se lleva un justo triunfo al vestuario, que incluso pudo ser más abultado. Los futbolistas son reconocidos.
0′ ST: “Y dale alegría, alegría a mi corazón, la Copa Libertadores es mi obsesión”, vuelve a sentirse en la Bombonera en el arranque de la etapa final.
5′ ST: Riquelme, que comparte su palco con Mariano Herrón, Tito Pompei y Walter Pico, de las inferiores del club, les da indicaciones y se descarga tomando mate. Algo ve que no funciona. Boca está muy metido atrás y no puede agarrar la pelota. No muy lejos de esa zona, está el uruguayo Lucas Torreira, que en más de una ocasión se postuló para jugar en Boca. ¿Irán por él en el siguiente mercado?
9′ ST: ¡Gol de Cruzeiro! El público de Boca sentía que el equipo necesitaba reaccionar y todo el estadio se había puesto a cantar justo antes del empate de Fágner, que es revisado por el VAR.
12′ ST: Los hinchas se envalentonan cuando ven que el VAR llama a Valenzuela para chequear una supuesta mano previa de Kaiki en el gol de Cruzeiro. El juez principal no la considera y convalida el 1-1 parcial. Baldazo de agua fría. “Ohhh, nosotro’ alentamo’, ponga huevo, que ganamos”, canta la gente.
17′ ST: Boca está golpeado y Cruzeiro casi lo da vuelta a través de Christian, tras una gran maniobra colectiva. El 88 tenía que empujarla sin arquero, pero no impactó bien la pelota. En la Bombonera se hizo un silencio sepulcral por un segundo e inmediatamente después hubo un reclamo histérico hacia los jugadores para que reaccionaran.
22′ ST: Expulsado Gerson tras un planchazo contra Paredes y el llamado del VAR. Esta vez Valenzuela chequeó y no dudó. Se abre otro partido y la gente lo sabe: “Hay que gritar, señor hay que gritar, y vamos, vamos Boca que tenemos que ganar”.
25′ ST: Ese mismo tiro libre es ejecutado por Leandro Paredes, que busca con rosca por afuera de la barrera. El balón hace mover la red desde el lateral externo, por lo que miles de hinchas que no están del todo bien ubicados gritan el gol. Muchos de la popular baja corren hacia el alambrado para festejar, mientras que en la zona de plateas varios extienden su celebración por varios segundos hasta que se percatan de que el marcador sigue 1-1 y habrá otra pausa de rehidratación. Bajón total.
29′ ST: Apenas dos minutos después de haber reemplazado a Tomás Belmonte, el Changuito Zeballos tiene un mano a mano que es desactivado por Otávio. La Bombonera se convierte en pura frustración.
34′ ST: Zeballos nuevamente genera lamentos con un cabezazo bien buscado que se va a centímetros del palo. Los delanteros de Boca tienen una falta de efectividad alarmante.
35′ ST: Ahora el que prueba es Aranda, que gana un córner por el desvío en el arquero y levanta a la Bombonera ora vez. “Y vamos Boca no podemos perder, y vamos Boca que tenés que ganar…”, entonan. En Cruzeiro se retira reemplazado Matheus Pereira, quien había sido blanco de los jugadores xeneizes en Belo Horizonte, y se gana la peor silbatina de la noche.
38′ ST: En la cancha se agota el tiempo y en la tribuna la paciencia. “Movete, Xeneize, movete; movete, dejá de joder, que esta hinchada está loca, hoy no podemos perder”.
40′ ST: Segundo y último cambio en Boca. Ángel Romero sustituye a un Milton Giménez que se retira chiflado por su floja area.
41′ ST: Di Lollo pierde un mano a mano aéreo con el recién ingresado Néiser Villarreal y Leandro Brey se convierte en el héroe boquense al salvar otro mano a mano. La derrota podía dejar a Boca casi eliminado.
45′ ST: Gol de Boca, Merentiel. La gente delira, pero más de uno se preocupa porque ven que existe un vehemente reclamo por parte de los jugadores del Cruzeiro. El gesto es de que hubo una mano previa. El VAR llama y Jesús Valenzuela entiende que existe infracción de Milton Delgado antes de que Merentiel definiera para el 2-1 de Boca. La desazón es completa. En las tribunas insulan a la Conmebol porque sienten que el juez los perjudicó.
50′ ST: Cruzeiro pide la hora y espera cerrado atrás. A Boca le sobra cansancio, pero no ideas. Se consume el tiempo. El público xeneize empuja al equipo: “Dale Boca, y dale, dale Boca”.
54′ ST: Última jugada del partido, con polémica. Ángel Romero le erró al cabezazo y casi que rechazó un balón que dio en el brazo del argentino Lucas Romero. En el banco de Boca salen eyectados cuando ven la repetición en una tablet. El árbitro Jesús Valenzuela se toca el oído, señal de que hay comunicación con el VAR. Pero cuando la expectativa estaba en crecimiento, pitó el final. Bronca absoluta en todo Boca.
FINAL: Leandro Paredes fue en busca del árbitro de forma desaforada. “¿Qué natural, qué decís? Andá a verla vos, estás boludeando, dejate de joder», le recrimina cara a cara. Úbeda, que no suele perder la compostura, también se acercó a reclamar y lo replicaría en la conferencia de prensa. Con las revoluciones más bajas, hay una imagen que llevó algo de tranquilidad frente a los rumores de quiebre interno: Paredes y Juan Román Riquelme se retiran juntos, abrazados y riéndose frente a algún teléfono celular que los enfoca sobre el anillo interno de la Bombonera. En ellos dos se sostiene la esperanza de los hinchas de clasificarse a los octavos de final de la Libertadores la próxima semana.














