
La Libertad Avanza se impuso en la negociación por un lugar en el Consejo de la Magistratura bonaerense cuando este miércoles el Senado provincial votó la designación de María Cecilia Martínez como representante del Poder Legislativo en carácter de suplente. Es un lugar que le correspondía a la oposición y que, además, suplantará en caso de ausencia a otra legisladora libertaria que ya había sido elegida en la última sesión de la Cámara alta.
Así, La Libertad Avanza logró dos casilleros para representar al Poder Legislativo dentro del organismo encargado de evaluar y conformar las ternas para ocupar cargos judiciales en el ámbito bonaerense. En la negociación, aventajó al PRO que buscaba designar al senador Juan Manuel Rico Zini. Marplatense, Martínez es una legisladora por la Quinta sección electoral, que responde al diputado nacional y presidente partidario de La Libertad Avanza en PBA, Sebastián Pareja.
Será consejera en carácter suplente junto a su compañera de bloque, María Luz Bombaci, quien ya había sido designada como consejera en la Magistratura en la última sesión junto a los peronistas Sergio Berni (por el kirchnerismo) y Fernando Coronel (del MDF de Kicillof), como titular y suplente respectivamente.

“La Justicia tiene un rol fundamental en la vida de los bonaerenses. Cada juez que se designa impacta directamente en la seguridad, en la lucha contra la corrupción y en la defensa de los derechos de los ciudadanos. Vamos a asumir esta responsabilidad con seriedad, transparencia y el compromiso de garantizar procesos basados en el mérito y la idoneidad”, dijo el presidente del bloque libertario en el Senado bonaerense, Carlos Curestis, luego de la sesión de este miércoles.
En el espacio de Javier Milei interpretan las designaciones como parte de un crecimiento en distintos ámbitos del poder político y judicial de la provincia de Buenos Aires. La gran apuesta es lograr una representación dentro de la Suprema Corte de Justicia, que actualmente tiene cuatro vacantes y funciona con tres de sus cuatro miembros originales.
“Logramos ordenar esto, que era importante: tener presencia en la magistratura. Ahora viene otra negociación que deberá activarse y es la Corte”, aseguró un legislador libertario ante la consulta de Infobae. Una de las explicaciones de por qué LLA se impuso al PRO es, por un lado, porque tiene más senadores —diez violetas sobre cinco amarillos— y, por el otro, porque el PRO ya cuenta con la figura del diputado Martín Endere dentro de la Magistratura representando al Poder Legislativo.

Esta semana, el gobernador designó a los representantes por el Poder Ejecutivo y la Cámara de Diputados bonaerense hizo lo propio con los nombres que le correspondían al oficialismo. Como contó Infobae, esos nombramientos se dieron tras un acuerdo interno del peronismo, que resultó en que La Cámpora, el MDF, el Frente Renovador de Sergio Massa y los intendentes del Grupo AFA tengan una silla en el Consejo de la Magistratura.
Kicillof perfiló a su Asesor de General de Gobierno, Santiago Pérez Teruel, como titular en la Magistratura. También intercedió en esa negociación la vicegobernadora Verónica Magario, tras el nombramiento como consejero en carácter de suplente por el Ejecutivo del abogado matancero Gustavo Gamino. Además, en la Cámara de Diputados, se había votado a Mariano Cascallares como representante del Legislativo. Cascallares es un dirigente que trabaja por la construcción política de Kicillof.
El intendente de La Plata, Julio Alak, también hizo pie en ese acuerdo con la designación de Ana Laura Ramos, una abogada de su extrema confianza. El kirchnerismo y La Cámpora retuvieron las sillas de Santiago Révora y Lisandro Pellegrini que se suman a las del ministro de Justicia, Juan Martín Mena y del jefe de bancada de Fuerza Patria en la Cámara baja, Facundo Tignanelli. Los intendentes del Grupo AFA lograron que el mandatario provincial incluyera en los nombramientos por el Poder Ejecutivo a la exsenadora Gabriela Demaría.

La demanda de los cortesanos
Los pliegos para postulantes a la Corte que Kicillof deberá enviar al Senado bonaerense serán parte de una negociación macro de las distintas fuerzas políticas e, indefectiblemente, de la interna peronista. Hay cuatro vacantes.
Una hoja de ruta posible es que de los cuatro lugares haya uno en el que cada sector del peronismo —La Cámpora, MDF y FR— proponga un nombre cada uno para cubrir los lugares. El restante sería para la oposición. Ahí se abre otro frente en el sector no peronista. Con la avanzada en el Consejo de la Magistratura, los libertarios también buscarán una silla de carácter perpetuo en el máximo tribunal de justicia.

Pero allí, el radicalismo tiene aptencias desde hace tiempo. El sector del senador nacional, Maximiliano Abad, busca tener peso para proponerle un nombre a Kicillof.
“Es una prerrogativa, es una potestad del gobernador, que lo va a definir de acuerdo a los criterios de oportunidad, mérito y conveniencia”, había dicho tiempo atrás el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, al ser consultado por los nombramientos en la Corte. Sin embargo, en los últimos meses hubo ciertos acuerdos que empiezan a materializarse en el ámbito judicial.
Resta ahora que la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado provincial que conduce el senador camporista, Emmanuel González Santalla, empiece a avanzar con el tratamiento de los pliegos de jueces, fiscales, defensores y auxiliares. En 2025 el Senado bonaerense aprobó 224 pliegos judiciales.














