
El intento de estafa digital que involucró a Carmen Barbieri y puso en alerta a gran parte del ambiente artístico quedó al descubierto cuando Ángel de Brito recibió un mensaje sospechoso a través de WhatsApp. El conductor relató que el episodio lo tomó por sorpresa, pero logró identificar la maniobra a tiempo y evitar consecuencias económicas.
En palabras de De Brito, el texto que le llegó desde el número de Barbieri fue directo: “El mensaje decía: necesito cancelar un pago, pero me piden si puedo transferir y yo tengo efectivo. ¿No tenés para prestarme y yo te doy el efectivo?”, detalló frente a las cámaras de LAM (América).
Las estafas de este tipo suelen afectar principalmente a los contactos de la persona cuyo WhatsApp fue vulnerado, ya que los delincuentes se hacen pasar por ella para solicitar dinero o realizar ofertas engañosas, como la venta de dólares a precios inferiores a los del mercado.

De Brito, acostumbrado a intercambiar mensajes con Barbieri, advirtió que el tono del pedido no coincidía con el tipo de charlas que ambos suelen mantener. “Hablo seguido con Barbieri, pero nunca de un tema de dinero, por eso le llamó la atención”, remarcó durante el relato.
Al detectar la irregularidad, el periodista respondió de manera categórica: “Uh, te hackearon”. Según lo que mostró en el aire, los estafadores intentaron seguir la conversación haciéndose los desentendidos. Sin embargo, De Brito optó por una medida de verificación sencilla pero efectiva: le pidió a su interlocutor que lo llamara por teléfono.

Esa llamada jamás se produjo, lo que confirmó de inmediato la sospecha del conductor. Así, De Brito logró cortar la comunicación antes de que los delincuentes pudieran avanzar con el engaño. La propia Carmen mostró en sus redes las capturas de pantalla como pruebas del intento de delito.
“Quería hacerte una consulta, estoy vendiendo unos dólares porque necesito cancelar un pago con urgencia. ¿Sabes de alguien de confianza que le interese?“, dice el texto anónimo, y enseguida llega su aclaración: ”Me hackearon mis cuentas y están contactando a mis contactos para pedir dinero o vender dólares. No envíes dinero, no compartas códigos de verificación. No brindes datos personales», expresó la capocómica, que no es la priemra vez que es víctima de una estafa de este tipo.
El modus operandi detrás de los hackeos

Cuando una figura pública como Barbieri es víctima de un hackeo, los atacantes aprovechan la confianza que existe entre ella y sus allegados. El mensaje suele ser urgente y busca provocar una reacción rápida, evitando que la víctima se tome el tiempo de verificar la autenticidad del pedido.
En el caso expuesto, el texto hacía referencia a una transferencia y ofrecía efectivo como forma de devolución, una táctica habitual en este tipo de engaños. La intención es que el destinatario, ante la premura, transfiera fondos creyendo que ayuda a un amigo o colega en apuros.
Este método ha ganado terreno en los últimos meses. La recomendación de especialistas y víctimas es la misma: no responder ni enviar dinero ante pedidos inusuales, y corroborar siempre la identidad real del solicitante mediante una llamada o un encuentro cara a cara.
La situación generó preocupación entre quienes integran el círculo de la farándula argentina. Las figuras públicas suelen ser blanco frecuente de este tipo de delitos, ya que su agenda de contactos abarca a numerosas personas y muchas de ellas mantienen cierto grado de confianza.

Por ese motivo, desde distintos programas y redes sociales se multiplicaron los mensajes de advertencia. “Ante esto, el pedido de no caer en la trampa si alguien cercano a la capocómica recibe un mensaje de esa índole”, se enfatizó durante la emisión.
La mejor defensa ante estos delitos digitales sigue siendo la prevención. Especialistas aconsejan activar la verificación en dos pasos y mantener la aplicación actualizada para dificultar el acceso de terceros. Además, se recomienda desconfiar de solicitudes repentinas de dinero, aun cuando provengan de contactos conocidos.














