
El Banco Central de Costa Rica advirtió esta semana que la escalada en los precios de los fertilizantes y la inminente llegada del fenómeno El Niño podrían revertir el crecimiento logrado por la agricultura nacional durante el primer trimestre de 2026.
El organismo alertó que el cierre del estrecho de Ormuz y las condiciones climáticas previstas aumentarán los costos y afectarán el rendimiento de los cultivos, según destaca una nota publicada en el periódico El Observador.
La nota señala que la actividad agrícola en el país centroamericano alcanzó un crecimiento del 1% en el primer trimestre, un avance tras la contracción de -3,7% registrada en el mismo periodo de 2025.
La recuperación enfrenta riesgos significativos: el conflicto en Medio Oriente ya elevó los costos de insumos esenciales, mientras que las condiciones secas asociadas a El Niño amenazan con complicar la producción de granos, café y frutas.

Estos hechos han llevado al Banco Central a revisar a la baja las perspectivas para el sector agropecuario. Para 2026, la proyección de crecimiento es de solo 0.9%, y para 2027, de 0.8%. Ambas cifras representan ajustes a la baja de 0.4 y 0.8 puntos porcentuales respecto a las estimaciones comunicadas en enero de este año.
Impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los costos agrícolas
El cierre temporal del estrecho de Ormuz interrumpió el flujo de componentes clave para la fabricación de fertilizantes. Según el Banco Central, esto incrementó los precios de los alimentos y elevó los costos de transporte marítimo debido al alza en el petróleo.
El informe Perspectivas de los mercados de materias primas del Banco Mundial, citado por la autoridad monetaria y publicado recientemente por el oranismo, detalla que los fertilizantes tuvieron una variación mensual de 26.2%.

El aumento fue impulsado principalmente por el encarecimiento de la urea, cuyo precio subió 53.7% tras la menor oferta de Qatar, Arabia Saudita e Irán. Como resultado, el trigo experimentó una variación mensual de 11.1% en marzo, y el maíz, afectado también por el cierre del paso marítimo, aumentó 5.3% entre febrero y marzo.
Guido Vargas, secretario general de la Unión de Pequeños Productores Agropecuarios Costarricenses (UPA Nacional) y citado en la nota, consideró el contexto actual: “Los suministros han subido y ya los fertilizantes han mostrado alzas fuertes y siguen subiendo. Es como la tormenta perfecta”. Vargas añadió que el incremento en el precio de la urea alcanza los USD 10 por saco de 46 kg, y que el encarecimiento se extiende a todos los insumos agrícolas.
Consecuencias del fenómeno El Niño para los cultivos
El Instituto Meteorológico Nacional advierte una alta probabilidad de que El Niño impacte al país en la segunda mitad del año, generando condiciones más secas.
El Banco Central considera que este fenómeno constituye un choque negativo de oferta, capaz de presionar al alza los precios de los alimentos y provocar una inflación superior a la prevista.
En este contexto, algunos productores podrían optar por cultivos menos dependientes de fertilizantes. Vargas explicó: “El fenómeno del Niño va a afectar los rendimientos de este año de cosecha y los años venideros en cultivos permanentes, como café y caña”.
Según el dirigente, la falta de riego y ambientes controlados dificultará mantener los rendimientos, especialmente en los cultivos de ciclo corto.
El Banco Central anticipa una contracción en la producción de café y una disminución en la de palma y otras frutas para lo que resta de 2026.
Estas perspectivas refuerzan la alerta sobre la vulnerabilidad del sector agrícola ante factores externos, como los conflictos internacionales y los eventos climáticos extremos.

La previsión para el sector agrícola de Costa Rica en 2026 y 2027 es de crecimiento limitado, presionado por el encarecimiento de insumos y la amenaza climática, destaca la información de El Observador.
Si las condiciones previstas se mantienen, el repunte registrado en el primer trimestre podría convertirse en una excepción dentro de una tendencia a la baja.













