Miles de personas rindieron homenaje a Franco Baresi en la basílica de San Ambrosio, en Milán, donde se celebró el funeral del exfutbolista, quien falleció a los 66 años tras una enfermedad. El acto, marcado por la presencia de figuras históricas del fútbol italiano y europeo, se convirtió en una despedida multitudinaria para quien fuera capitán y símbolo del AC Milan durante dos décadas. El féretro fue recibido por un prolongado aplauso de más de seis minutos, acompañado de cánticos y pancartas que recordaban la trayectoria del jugador.
Entre los asistentes se encontraban antiguos compañeros, rivales y representantes de instituciones deportivas, como el entrenador Fabio Capello, el exdefensor Paolo Maldini y el actual director técnico de la Federación Italiana de Fútbol, Claudio Ranieri. También acudieron figuras como Roberto Baggio y el presidente de la Lega Serie A, Ezio Simonelli.
La FIFA, presidida por Gianni Infantino, y clubes internacionales como el Real Madrid, el Inter de Milán y la Roma enviaron coronas florales. La explanada de la basílica se llenó de seguidores que alzaron camisetas rojinegras y banderas con el nombre y el dorsal número 6 de Baresi, el primero retirado en la historia del club.

Durante la ceremonia, el abad Carlo Faccendini pronunció la homilía y destacó: “Franco fue un campeón. Todos reconocemos su clase, tenacidad y fortaleza: el Maradona de la defensa, el mejor defensor de todos los tiempos, como hemos leído en los últimos días”. El religioso añadió: “Reconocemos su liderazgo, el capitán por excelencia. El campeón y sus trofeos, tantos, pero también sus derrotas y amargas lágrimas”.
Las muestras de respeto y admiración se repitieron dentro y fuera del templo. Frente a la iglesia, una gran pancarta exhibía el mensaje: “Franco Baresi, leyenda inmortal. Bandera inimitable que jamás dejará de ondear. Adiós, capitán”. Los presentes corearon: “Un capitán, sólo hay un capitán”, mientras el féretro era acompañado por excompañeros como Demetrio Albertini, Alessandro Costacurta, Pietropaolo Virdis, Massimo Ambrosini, Marco Simone y Alberico Evani.
El ministro de Deporte de Italia, Andrea Abodi, expresó ante la prensa: “Era un gran hombre. Siempre intentó combinar clase y estilo con la sencillez en su comportamiento”.

La carrera de Franco Baresi quedó ligada de forma exclusiva al AC Milan, donde debutó en 1978 y se retiró en 1997. El club conquistó durante ese periodo seis títulos de la Serie A, tres Copas de Europa, dos Copas Intercontinentales, tres Supercopas de Europa y cuatro Supercopas de Italia. Baresi ejerció la capitanía del equipo durante 15 temporadas y, tras su retiro, el club tomó la decisión de retirar su camiseta número 6 en homenaje, un gesto sin precedentes hasta entonces en el fútbol italiano.
En el ámbito internacional, Baresi fue parte de la selección italiana campeona mundial en 1982. Participó en tres Copas del Mundo y llegó a la final de 1994, donde Italia perdió en la tanda de penaltis ante Brasil. Baresi disputó los 120 minutos de esa final apenas 25 días después de una cirugía de rodilla y fue uno de los jugadores que erró su penalti en la definición.

En 2025, al exfutbolista se le detectó un nódulo pulmonar durante un chequeo médico. Aunque fue intervenido, su estado de salud no logró mejorar por completo. Su última aparición pública ocurrió en el estadio San Siro durante la ceremonia de los Juegos Olímpicos de invierno de Milán-Cortina.



























