Con el reloj de la Q2 en cero y bajo la presión de una clasificación condicionada por el viento, el tránsito y las banderas amarillas, Franco Colapinto completó una vuelta decisiva que le permitió ingresar a la Q3 del Gran Premio de Azerbaiyán. El piloto argentino cerró su intento cuando ya no quedaba margen para una nueva salida y recibió de inmediato la confirmación de su ingeniero de que su registro alcanzaba para continuar entre los diez mejores de la sesión. La respuesta fue un grito de euforia por la radio del equipo y la frase “estamos a salvo”.
La escena resumió la tensión de la clasificación en el circuito urbano de Bakú, donde los autos transitan a gran velocidad entre muros y una mínima pérdida de tiempo puede dejar a un piloto fuera de la siguiente instancia. Colapinto afrontó la Q2 sin la succión de su compañero en Alpine, Pierre Gasly, un recurso que suele aportar una ventaja en los extensos sectores a fondo del trazado azerbaiyano. Aun así, encontró el tiempo necesario para meterse en la definición de la pole position.
El argentino había llegado a la segunda parte de la clasificación después de superar una Q1 con varios factores externos. La sesión tuvo tránsito, ráfagas de viento y dos banderas amarillas, entre ellas la provocada por el golpe de Kimi Antonelli contra el muro en la curva 1. El piloto de Mercedes dañó la dirección de su monoplaza y debió detenerse, aunque su registro le permitió acceder a la Q2. En ese primer corte quedaron eliminados Sergio Pérez, Fernando Alonso, Lance Stroll, Valtteri Bottas, Gabriel Bortoleto y Nico Hülkenberg.
Colapinto transitó esa primera etapa con momentos dentro de las posiciones de clasificación. Llegó a ubicarse séptimo antes de que la evolución de la pista y las mejoras de sus rivales modificaran el orden. Su vuelta fue suficiente para pasar de ronda y sostener la posibilidad de que los dos autos del equipo francés se ubicaran entre los diez mejores de la grilla.
La Q2 elevó la exigencia. A diferencia de Gasly, que recibió la succión de Colapinto en su vuelta rápida y se ubicó séptimo de manera provisoria, el argentino no contó con el rebufo de su compañero. El orden de salida a pista de Alpine quedó definido de esa manera y el bonaerense debió buscar el pase a la Q3 sin esa ayuda aerodinámica.
En Bakú, el efecto de la succión puede resultar determinante. El trazado tiene 6.003 metros, varias rectas largas y frenadas intensas, por lo que rodar detrás de otro auto a una distancia adecuada permite reducir la resistencia al avance y ganar velocidad punta. El beneficio, de todos modos, exige coordinación y puede quedar anulado si aparece tránsito o si el piloto que va adelante pierde tiempo en las curvas más lentas.
Con ese contexto, Colapinto salió a buscar su última vuelta cuando los tiempos de referencia ya se habían ajustado. El argentino completó el giro cuando la sesión ya había terminado y se instaló en el décimo puesto, el último que otorgaba el pasaje a la Q3. La confirmación de su ingeniero Stuart Barlow provocó una celebración inmediata desde el habitáculo. El grito por radio expuso el valor de una vuelta que llegó en una situación límite y que mantuvo al argentino en carrera por una posición de salida entre los diez primeros.

La cuenta oficial de la Fórmula 1 en X también puso el foco en la maniobra de Colapinto. La publicación destacó que su última vuelta le permitió unirse a Gasly en la Q3 y acompañó el mensaje con un aplauso, en referencia al rendimiento de los dos pilotos de Alpine en la clasificación. “La vuelta final de Colapinto lo ve unirse a Gasly en la Q3″, junto a un emoji de aplausos, sentenció.
Al igual que en la Q2, Franco Colapinto volvió a remolcar a su compañero (largará 7°), pero no recibió reciprocidad. El piloto argentino marcó un tiempo de 1:44.963, lo que lo posicionó 10°.
Para Colapinto, el paso a la Q3 prolongó una secuencia de actuaciones positivas. El argentino llegó a Azerbaiyán después de finalizar séptimo en el Gran Premio de España y había sumado puntos en cuatro de sus cinco carreras anteriores. En Bakú ya había dejado una actuación destacada en 2024, cuando terminó octavo con Williams y obtuvo cuatro unidades. La experiencia de aquella carrera puede resultar útil en una prueba en la que las neutralizaciones y los coches de seguridad suelen modificar el desarrollo.
Vale recordar que el Gran Premio de Azerbaiyán se disputará el sábado 26 de septiembre, con 51 vueltas previstas.













