En Ahora Caigo nunca faltan las sorpresas, y Darío Barassi logra que cada emisión sea una combinación perfecta de humor, espontaneidad y momentos que quedan para el recuerdo. En la última edición del ciclo de El Trece, el conductor protagonizó una secuencia inesperada junto a Yamila Antivero, una participante que desafió a todos, y especialmente al animador con su desparpajo y sinceridad. Lo que empezó como una simple presentación terminó revelando una historia que descolocó tanto al público como al propio conductor: solo había tenido una pareja en toda su vida.
Todo se inició cuando Barassi, fiel a su costumbre, pidió a Yamila que se presentara ante el público. Ella, lejos de seguir el libreto habitual, generó el primer momento de tensión divertida de la jornada. “No voy a decir mi edad”, sentenció, sin dar demasiadas explicaciones. Fiel a su estilo, Barassi intentó negociar con humor y le propuso: “Si vos decís tu edad, yo digo cuánto peso”. Pero Yamila no se dejó convencer tan fácilmente. Solo arriesgó un “25”, que enseguida reconoció como una mentira entre risas. El juego siguió hasta que, después de varias idas y vueltas, la participante reveló el número que tanto la incomodaba: “No me gustan los 40, ¡no me gustan!”, admitió. La sorpresa fue mayor cuando agregó que prefería tener 41 antes que cumplir los 40. “Ah, querés ser más vieja”, reaccionó Barassi, visiblemente desconcertado, y Yamila explicó que lo que le molestaba era “cambiar el número de adelante”.
La situación desató carcajadas en el estudio y desde la tribuna lanzaron una frase que se convirtió en el lema del momento: “Señora, no le quite años a su vida, póngale vida a los años”, citando el clásico de Ricardo Arjona. El comentario, lleno de picardía, provocó un nuevo intercambio de bromas entre la participante y el conductor, que supieron sostener el clima festivo mientras el programa seguía su curso.

Ya más distendida, Yamila contó algunos detalles de su vida personal. Reveló que es empleada municipal, oriunda de la ciudad de Brandsen, y que está casada desde hace 25 años con Adrián, el padre de sus tres hijos. Pero el dato que realmente sorprendió a Barassi y a todo el estudio llegó cuando confesó a qué edad había comenzado su relación: “A los 15 me puse en pareja y hasta ahora es mi único novio. Mi único hombre”, afirmó, con naturalidad.
La declaración generó un revuelo inmediato. Barassi, fiel a su estilo, no pudo evitar el asombro y lanzó una de sus clásicas bromas: “¡No podés morir con un solo hombre!”. Yamila, lejos de incomodarse, se mantuvo firme en su postura y defendió su historia de amor: “Se puede, se puede. Está bárbaro”.
Antes de comenzar a jugar, Yamila aprovechó los minutos en pantalla para saludar a su familia. Mencionó a su hijo mayor, de 17 años, quien no asistió al programa porque tenía una cita, a su hija que la acompañó en el estudio y a la más pequeña, que se había quedado en casa “con dolor de panza”. “¿Podemos jugar o no?” ,bromeó Barassi, cerrando el segmento con una sonrisa generalizada y dejando uno de los momentos más desopilantes del ciclo.

El segmento protagonizado por Yamila en Ahora Caigo dejó en evidencia que, más allá del juego y la competencia, el secreto del éxito del programa está en esos encuentros inesperados entre conductor y participantes, donde el humor, la espontaneidad y las historias de vida logran conectar con la audiencia. Barassi, con su carisma, supo capitalizar cada instante, mientras que Yamila se transformó en una de esas concursantes que quedan en la memoria por romper el molde y animarse a mostrar su verdad, sin filtros ni complejos.














