El Royal Box, la tribuna más exclusiva de Wimbledon, ofreció una postal inusual que rápidamente se propagó en redes sociales y medios internacionales. Roger Federer permaneció casi solo en el palco presidencial durante los octavos de final entre Alexander Zverev y Jiri Lehecka, una escena que generó sorpresa en el All England Club y volvió a subrayar el peso simbólico del suizo en el torneo más prestigioso del tenis sobre césped.
El encuentro nocturno de la Pista Central arrancó a las 21:00 hora local con apenas cuatro personas ocupando los 74 asientos del Royal Box. Entre ellas, Roger Federer, ocho veces campeón de Wimbledon, se ubicó en primera fila, ataviado con un traje marrón y gafas oscuras. La imagen, capturada y difundida a través de las redes sociales, se viralizó en cuestión de minutos y desató una oleada de comentarios entre aficionados y especialistas.
“Ahí nos damos cuenta que Roger es el único que se queda por amor al tenis”, “Roger es un verdadero enfermo del tenis, igual que nosotros” y “Esto es material de GOAT absoluto. Solo alguien que realmente ama el juego y respeta a los jugadores”, fueron algunos de los mensajes de los usuarios en X.
La Royal Box, habitualmente reservada a miembros de la familia real británica, personalidades del deporte y antiguos campeones, suele lucir repleta durante las jornadas decisivas del torneo. La jornada había comenzado con las gradas llenas para presenciar la ajustada victoria de Jasmine Paolini sobre Alexandra Eala y, más tarde, el choque entre Arthur Fery y Grigor Dimitrov. El triunfo del británico Fery, quien declaró haberse puesto “muy nervioso” en el vestuario al saber que Su Majestad Federer lo observaría desde el palco, marcó el punto culminante para la asistencia local.

Sin embargo, tras esa electrizante definición, numerosos invitados VIP, incluidos miembros de la familia Middleton y figuras del espectáculo, se retiraron a los salones interiores, dejando el Royal Box casi vacío para el inicio del duelo entre Alexander Zverev y Jiri Lehecka. En contraste con este éxodo, Federer, a sus 44 años y retirado del profesionalismo desde 2022, se mantuvo en su asiento hasta el final de la jornada.
El legado de Federer en Wimbledon sigue intacto pese a la irrupción de nuevas figuras. Recientemente, el serbio Novak Djokovic superó su registro de partidos ganados en el torneo, situando la marca en 106 victorias contra las 105 de Federer. No obstante, el suizo ostenta récords como ocho títulos individuales (2003, 2004, 2005, 2006, 2007, 2009, 2012 y 2017), 12 finales disputadas y el título de 2017 sin ceder un solo set, datos que lo mantienen como una figura central en la historia del certamen.
La soledad de Federer en el palco presidencial se convirtió en uno de los temas más comentados del día, superando incluso algunos momentos del propio partido sobre la pista, el cual debió suspenderse de manera forzada por el horario. El flamante campeón de Roland Garros quedó a un paso de meterse por primera vez en su carrera en los cuartos de final de Wimbledon 2026. En un electrizante duelo de octavos de final en la Cancha Central, el número 3 del mundo imponía condiciones gracias a la agresividad de su servicio y un juego dominante desde la base, lo que le permitió tomar una sólida ventaja de 6-4 y 7-5 ante el checo Jiri Lehecka. Sin embargo, cuando el tercer set se encontraba nivelado 3-3, el estricto toque de queda de las 23:00 de Londres obligó a congelar las acciones a escasos minutos del límite.













