La noticia de la muerte de Gaspar Prim Díaz, conocido como Gaspi, sorprendió a la comunidad digital y deportiva. El joven argentino, que había participado en La velada del año V organizada por Ibai Llanos, falleció en un accidente aéreo en Brasil junto a otras figuras como Oliver Tree y el director Lucas Vignale. Ninguno de los tripulantes sobrevivió al siniestro.
El entrenador Sergio Bara fue una de las voces que más conmovieron tras el hecho y tuvo que hacer un esfuerzo para brindar su testimonio: “Te dije que me iba a costar mucho y quiero recordarlo bien, me da mucha pena porque no se merecía este final”, admitió apenas iniciado el diálogo en el programa Puro Show (El Trece). Con dificultad para contener el llanto, Bara confesó que el dolor lo había desbordado y pidió disculpas por no poder hablar con más entereza.
Las palabras del preparador físico ilustran el impacto personal que generó Gaspi en su entorno. “Tenía mucho talento, muchos problemas como todos, no me gusta que hablen de que era un pibe que estaba perdido y acá encontró el camino, en absoluto, él hacía un personaje”, aclaró, desmarcándose de quienes reducían la historia del streamer a una narrativa de redención.

Gaspi se destacó en 2025 al participar en el evento de boxeo de creadores de contenido, donde, pese a perder frente al español Perxitaa, se llevó la mayor ovación de la noche. Su esfuerzo por transformar su vida y su cuerpo no pasó desapercibido: bajó 26 kilos en seis meses, abandonando hábitos poco saludables y adoptando una rutina de entrenamiento exigente.
El relato de Bara sobre cómo acompañó a Gaspi en ese proceso fue especialmente revelador. “Acá vino a cambiar los hábitos para animarse a ir a un evento gigante del otro lado del mundo y solamente lo ayudamos… estamos hechos pelota”, expresó entre lágrimas. La relación entre ambos, según recordó, trascendió lo profesional y se basó en una conexión humana profunda.

Según relató el entrenador, Gaspi llegó sin experiencia previa en deportes de combate. “Era un chico de 22 años que vino al gimnasio y vio por primera vez en su vida un par de guantes, le pregunté si alguna vez se había peleado con alguien y me dijo que no”, evocó Bara, quien se encargó de acompañarlo en el aprendizaje y la superación cotidiana.
La noticia de la tragedia se conoció de inmediato y el entrenador relató cómo vivió el momento: “Ayer se me vino todo de nuevo, él tenía mucho miedo, yo también porque era algo grande y nuevo para todos, lo acompañamos lo mejor posible para representar ese camino de esfuerzo”. En esos días, el gimnasio se transformó en un espacio de memoria y afecto para quienes compartieron tiempo con Gaspi.

Bara compartió la última charla que tuvo con el youtuber, en la que también participó Lucas Vignale. “Me decían que era un viejo porque no iba a los asados, estábamos contentos porque se cumplía un año del video que habíamos filmado”, rememoró, destacando la simpleza y alegría que caracterizaban esos encuentros.
Frente a la pregunta de qué aprendizaje deja la tragedia, el entrenador fue contundente: vivir el presente, no guardar palabras de afecto y atesorar los recuerdos compartidos. “Hay que vivir el hoy”, sintetizó.

Gaspi dejó su marca más allá del cuadrilátero. “Un montón de chicos conocieron el deporte gracias a él”, reconoció Bara, al tiempo que rescató el mensaje de superación y autocuidado que transmitió a quienes lo seguían. La transformación física y emocional del joven se convirtió en inspiración para muchos, demostrando que es posible iniciarse en una disciplina deportiva desde cero.

La muerte de Gaspi y Lucas Vignale dejó un vacío entre sus allegados, pero también numerosas enseñanzas. La última reflexión de Bara fue un deseo: “Ojalá que la gente se quede con eso, que se quede con lo lindo que él hizo, ojalá que esté descansando porque está en paz, que haya encontrado esa paz que siempre buscó”, concluyó.
El caso de Gaspi resume la historia de un joven que, a través del deporte y el acompañamiento de su entorno, eligió reinventarse y compartir esas conquistas. Su camino, breve pero intenso, dejó huellas de afecto y superación en quienes lo conocieron y en quienes, a la distancia, encontraron inspiración en su ejemplo.













