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La policía detiene a tres sospechosos tras asesinato de una mujer vinculada a red de narcotráfico en Costa Rica

El asesinato de Pamela Royo Solano en Turrialba evidencia la violencia de grupos narco en Costa Rica. (Foto de redes sociales)

El hallazgo del cuerpo de Pamela Royo Solano el 6 de junio de 2024 en Turrialba conmocionó a las autoridades de Costa Rica. Según informó el Ministerio Público, la joven fue asesinada y decapitada tras negarse a participar en la venta de droga para una estructura criminal vinculada a Alejandro Arias Monge, conocido como “Diablo”. La cabeza de la víctima fue abandonada frente a una vivienda del sector, como advertencia a la comunidad.

De acuerdo con datos del Ministerio Público recogidos por el Ministerio Público, la investigación sostiene que Royo Solano fue interceptada por varias personas y llevada a una casa, donde fue ultimada de siete disparos antes de ser decapitada. Posteriormente, su cuerpo fue localizado después de que fuera reportada como desaparecida. Las autoridades calificaron el acto como una medida de amedrentamiento utilizada por la organización delictiva.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía de Turrialba identificaron a un hombre y dos mujeres como sospechosos directos en el caso. Los tres individuos fueron detenidos en un operativo realizado en la localidad de Los Laureles, donde se decomisó droga y dinero. El principal imputado enfrenta cargos por homicidio calificado, mientras que las dos mujeres permanecen bajo sospecha de favorecer a la estructura criminal al ocultar información relevante sobre el caso. El Ministerio Público ha solicitado medidas cautelares contra los tres implicados, quienes ya se encuentran bajo investigación formal.

La estructura criminal que lidera Alejandro Arias Monge tiene presencia dominante en el cantón de Pococí, extendiéndose a zonas como Guácimo, Sarapiquí, Pocora y San Carlos, según el OIJ. El Ministerio Público en su sitio web reportó que Arias Monge es considerado uno de los narcotraficantes más buscados del país, con una recompensa de 500.000 dólares ofrecida por la DEA para facilitar su captura.

La banda liderada por Alejandro Arias Monge, alias 'Diablo', opera en Pococí, Guácimo, Sarapiquí, Pocora y San Carlos. (Captura de pantalla de MP Costa Rica)

El 5 de junio de 2025, el Ministerio Público de Costa Rica informó sobre once allanamientos simultáneos en Aguas Zarcas de San Carlos y áreas aledañas, con el objetivo de desarticular una organización dedicada al tráfico de clorhidrato de cocaína, crack y picadura de marihuana. La investigación reveló que el grupo recibía órdenes directas de uno de los lugartenientes de Arias Monge y operaba mediante el sistema de entregas exprés, utilizando palabras clave como “pollo” para la cocaína, “abuelo” para el crack y “verde” para la marihuana.

Las autoridades también atribuyen a esta organización el homicidio de un hombre identificado como Blanco Romero el 8 de febrero en Santa Rosa de La Palmera. Las pesquisas determinaron que dos sicarios vigilaron a la víctima y la atacaron con armas de fuego en su vivienda. El hombre estaba vinculado a una estructura rival.

Los delitos imputados incluyen infracción a la Ley de Psicotrópicos —transporte, almacenamiento, distribución, posesión, comercio y venta de drogas—, con penas de entre ocho y veinte años de prisión, y homicidio calificado, sancionado con hasta treinta y cinco años de cárcel.

La estructura criminal de “Diablo” mantiene una amplia influencia en la región y es objeto de continuas operaciones de seguridad y justicia, según las autoridades costarricenses.