
La captura de Zuly “N”, conocida como “La Canche”, integrante de la estructura criminal Mara Salvatrucha en Guatemala, marca un nuevo avance contra las maras salvadoreñas y pone de relieve el uso sistemático de armas robadas y el involucramiento de mujeres en puestos clave dentro de estos grupos, de acuerdo con información de PNC Guatemala. “La Canche” fue localizada en la 29.ª avenida y 23.ª calle de la colonia 4 de Febrero, zona 7 de la capital, detenida por el delito de asociación ilícita, un cargo que conlleva penas que oscilan entre seis y ocho años de prisión según la Ley contra la Delincuencia Organizada de Guatemala.
El delito de asociación ilícita está tipificado en el artículo 4 de la Ley contra la Delincuencia Organizada (Decreto 21-2006), que sanciona con entre seis y ocho años de prisión a quienes participen o integren asociaciones que tengan por objeto cometer delitos o, tras su constitución, los promuevan. La misma ley prevé de seis a diez años de cárcel para quienes organicen, promuevan o pertenezcan a grupos armados no autorizados. “Comete el delito de asociación ilícita quien participe o integre asociaciones del siguiente tipo: Las que tengan por objeto cometer algún delito o después de constituidas, promuevan su comisión; y, las agrupaciones ilegales de gente armada, delincuencia organizada o grupos terroristas.”

La detención de Zuly “N”, de 42 años, se inscribe en una ofensiva más amplia contra las maras, que en la última semana incluyó el arresto de alias “La Baby”, quien portaba una pistola sin registro válido y es identificada como miembro de la pandilla Barrio 18. De acuerdo con la Policía Nacional Civil, “La Baby”, cuyo nombre es Deivi “N”, fue interceptada en la colonia Valle de Las Flores, Palín, Escuintla, mientras transportaba un arma de fuego presuntamente destinada a sicarios de su misma organización. El operativo policial evitó un potencial ataque armado, según la comisaría 31 de la PNC. Estas operaciones no solo buscan capturar a individuos, sino también “salvar la vida de personas” y desmantelar estructuras armadas con capacidad de operar en varios departamentos del país.
Autoridades incautan armas robadas y arrestan a integrantes de la Mara Salvatrucha
Paralelamente a estos hechos, la Policía Nacional Civil de Guatemala reportó la detención de cuatro integrantes activos de la Mara Salvatrucha: Morguin, de 39 años; Manuel, de 27; Frexon, de 29; y Mario, de 22. Dos de los capturados provienen de Cuilapa, Santa Rosa y los otros dos de la zona diecinueve de la capital. Estos sujetos se movilizaban a bordo de un vehículo particular con placas 399 KFH, donde la PNC halló tres pistolas ilegales —una Glock con reporte de robo del 15 de julio de 2025, una Ranger robada el 25 de noviembre de ese mismo año y una Pietro Beretta— junto con tres tolvas y municiones, incluidas balas para fusil.
Entre los detenidos destaca Morguin, quien registra cuatro antecedentes penales por delitos como asesinato, tenencia y transporte ilegal de armas (incluidos artefactos con numeración alterada), cometidos entre 2017 y 2018, conforme a los registros de la propia policía. La recurrencia de estos delitos evidencia tanto la reincidencia como la capacidad de las maras para rearmarse en períodos cortos.
El arresto de estos cuatro mareros y la incautación de armas ocurren bajo la sospecha de que pertenecen a una célula dedicada al sicariato y a la extorsión, modalidades habituales de las operaciones de la Mara Salvatrucha. Las autoridades han iniciado un peritaje para determinar si las armas incautadas están relacionadas con ataques armados recientes, según detalló un agente policial a PNC Guatemala: “Las armas de fuego serán analizadas a través del peritaje correspondiente de DNIF para determinar si han sido utilizadas en ataques armados.”
En síntesis, la reciente captura de mujeres con rangos operativos, la confiscación de armas con antecedentes de robo y el arresto de mareros reincidentes subrayan el carácter grave y persistente de la criminalidad asociada a las maras en Guatemala. Las acciones de la Policía Nacional Civil buscan frenar el tráfico de armas ilegales y disminuir la capacidad de estos grupos para perpetrar ataques y extorsiones.











