La cuarta fecha de la Zona B del Torneo Clausura sumó un episodio inesperado en el estadio José Dellagiovanna. Gonzalo Pity Martínez, figura de Tigre, debió abandonar el campo apenas iniciado el encuentro frente a River Plate, tras sentir una molestia muscular en el gemelo de su pierna derecha.
La escena se desarrolló en los primeros instantes del partido. El mediocampista, que venía de brillar en la fecha anterior ante Racing, mostró gestos evidentes de dolor y frustración luego de una disputa con Lucas Martínez Quarta, mientras aguardaba la autorización del banco para dejar el terreno de juego. El hecho generó inquietud en el cuerpo técnico del Matador, conscientes del impacto que puede tener la ausencia de un referente ofensivo como Martínez.
Cuando el cronómetro marcaba apenas 4 minutos, Tiago Serrago, surgido en River, ingresó en lugar del Pity, quien se retiró caminando con dificultad. La expectativa ahora se centra en el parte médico oficial, que permitirá saber si el jugador sufrió una lesión muscular menor o si enfrenta un problema de mayor gravedad.
La preocupación por el estado físico del mediocampista no solo recae en su presente. El jugador de 33 años arrastra un historial reciente de lesiones que condicionaron su continuidad en el fútbol argentino. Tras su regreso a River en 2023, atravesó dos graves lesiones en los ligamentos y, durante la temporada 2025, solamente pudo disputar 13 encuentros antes de ser declarado transferible por la dirigencia.
Por esa razón, el encuentro entre Tigre y River representó un condimento emotivo por la posibilidad de Gonzalo Martínez de volver a enfrentarse al club donde vivió algunos de los momentos más destacados de su carrera. En la previa, el Pity llegaba como uno de los nombres más destacados del equipo local, gracias a su reciente actuación ante Racing, en la que marcó un gol y asistió en otro, contribuyendo a la victoria por 3-1 en Avellaneda.

Martínez, tras ese partido, dejó declaraciones que reabrieron el debate sobre su salida del club de Núñez. “Mi salida no fue fácil. Se dijeron muchas cosas, nosotros no tenemos micrófonos todos los días. Yo siempre estuve para jugar, me sentía muy bien. Tigre me dio la posibilidad de demostrarlo y eso no es poca cosa”, afirmó el mediocampista. Además subrayó: “Tengo que hablar adentro de la cancha, que es lo que me queda”.
La relación con River sigue siendo especial para el jugador. En febrero, durante la goleada de Tigre sobre el Millonario por 4-1 en el Monumental, Martínez volvió a pisar el césped de Núñez, recibió una ovación y compartió un emotivo abrazo con Marcelo Gallardo. Aquella jornada fue testigo del reconocimiento al futbolista por parte del hincha.
La actualidad de Martínez en Tigre había generado grandes expectativas. Desde su arribo, el mediocampista logró continuidad y elevó su nivel partido tras partido, consolidándose como uno de los jugadores más desequilibrantes del campeonato. Sus números recientes, con participación directa en goles y asistencias, respaldaban la decisión del cuerpo técnico de darle protagonismo en el equipo. En adición, el Pity había manifestado tras el triunfo sobre Racing que el plantel “está para grandes cosas” y que el objetivo era pelear por el campeonato.














