
La justicia guatemalteca avanzó en la lucha contra las estructuras delictivas al ordenar la apertura de juicio contra más de 30 presuntos integrantes de la Mara Salvatrucha (MS), detenidos en el barrio El Gallito, ubicado en la zona 3 de la Ciudad de Guatemala.
La decisión fue tomada por la jueza Aurora Gutiérrez del Juzgado Octavo de Primera Instancia Penal, tras considerar que existen suficientes elementos para que los acusados respondan ante un tribunal.
De acuerdo con información judicial, el Ministerio Público (MP) logró presentar indicios racionales que vinculan a los procesados con una red criminal responsable de delitos como asociación ilícita, extorsión, narcomenudeo y ataques armados. Esta medida representa un paso relevante en el combate a la criminalidad organizada que afecta a sectores vulnerables de la capital guatemalteca.
Modus operandi y pruebas clave presentadas por el Ministerio Público
Durante la fase intermedia del proceso, el MP expuso un amplio expediente sustentado en análisis de comunicaciones telefónicas, vigilancia de campo y rastreo de transacciones financieras. Entre los elementos presentados, se destaca que la estructura criminal mantenía en constante amenaza a comerciantes y transportistas de la zona.

Un aspecto central de la acusación se concentra en el papel de varias mujeres dentro de la organización. Según la fiscalía, ellas prestaban sus cuentas bancarias para recibir depósitos de dinero obtenido por extorsión, mecanismo que facilitaba el lavado de fondos ilícitos de la pandilla. La investigación reveló que esta modalidad se utilizaba de forma reiterada, consolidando un sistema financiero paralelo dentro del grupo delictivo.
El operativo en El Gallito y antecedentes del caso
La captura de este grupo se realizó durante un operativo táctico ejecutado en abril de 2026, en una acción conjunta entre el Ministerio Público y la Policía Nacional Civil (PNC). Durante meses, ambas instituciones realizaron labores de seguimiento por hechos violentos y muertes vinculadas a la disputa territorial por el control del narcomenudeo y el sicariato en la zona.

El barrio El Gallito es identificado por las fuerzas de seguridad como un bastión de alta peligrosidad y difícil acceso para la policía debido a su diseño urbano y a la presencia de grupos organizados. Autoridades consultadas por Prensa Libre señalaron que la desarticulación de esta célula de la Mara Salvatrucha debilita de manera relevante el flujo de drogas y el cobro de extorsiones en el centro de la ciudad.
Próximos pasos y situación de los acusados
Luego de la resolución dictada por la jueza Gutiérrez, el expediente será remitido a un Tribunal de Sentencia Penal, el cual determinará la fecha de inicio del juicio. Mientras tanto, los más de 30 implicados permanecerán en prisión preventiva, medida adoptada ante el riesgo de fuga y la posibilidad de obstaculizar la averiguación de la verdad, según argumentó el órgano jurisdiccional.

La batalla legal contra las pandillas en Guatemala sigue en curso, con la expectativa de que este proceso marque un precedente en el enfrentamiento a las estructuras que operan en barrios tradicionalmente afectados por el crimen organizado.













