La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viajará este domingo a Groenlandia para reafirmar el respaldo de la Unión Europea al territorio autónomo danés, tras el interés expresado semanas atrás por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por asumir el control de la isla ártica.
La visita se extenderá durante dos días y prevé la firma, el lunes, de una declaración conjunta entre la Unión Europea y Groenlandia. Bruselas busca reforzar su presencia política y económica en la isla, que no forma parte del bloque comunitario, aunque Dinamarca sí es miembro.
Además, la llegada coincidirá con el inicio del ejercicio militar Escudo Ártico de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que reunirá a efectivos de 10 países. Mikaa Blugeon-Mered, investigadora de geopolítica de la Universidad de Quebec, calificó esa coincidencia de “nada insignificante”.
A principios de este año, Trump insistió en que Washington necesitaba controlar Groenlandia por razones de seguridad nacional, aunque luego descartó la posibilidad de anexarla por la fuerza. Desde entonces, un grupo de trabajo de Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos mantiene reuniones periódicas para alcanzar un acuerdo sobre la cooperación futura.
Tras las declaraciones del presidente estadounidense, varios gobiernos europeos expresaron su apoyo a Dinamarca y Groenlandia. En enero, von der Leyen prometió una inversión “masiva” de la UE para reforzar la seguridad en el Ártico. La Comisión Europea también propuso duplicar la ayuda directa destinada a Groenlandia hasta los USD 616 millones, dentro del próximo presupuesto comunitario para el período 2028-2034.

“Groenlandia está adquiriendo cada vez más importancia para la UE como puerta de entrada al Ártico, debido a su ubicación geopolítica, sus materias primas cruciales y su papel en la seguridad del Ártico”, declaró a la agencia AFP Marc Jacobsen, investigador del Real Colegio de Defensa Danés. El diario británico Financial Times anticipó que von der Leyen propondrá otros 200 millones de euros en ayuda durante su estadía en la isla. La Comisión Europea no confirmó de forma oficial esa cifra.
La administración Trump acusó en varias oportunidades a Dinamarca de descuidar la seguridad de Groenlandia y del Ártico. Copenhague retomó desde entonces las inversiones en la región, mientras la OTAN lanzó a principios de año su misión Arctic Sentry.
“La UE no puede ofrecer a Groenlandia una garantía de seguridad militar como la que puede proporcionar la OTAN, pero sí puede ofrecer algo políticamente importante: una señal clara de que Groenlandia no está sola”, afirmó Jacobsen.
La persistencia de los mensajes de Estados Unidos sobre Groenlandia y las dificultades para desarrollar los recursos naturales de la isla suman presión a la visita de la presidenta de la Comisión Europea, que mantendrá reuniones con autoridades groenlandesas y danesas.
La investigadora de geopolítica de la Universidad de Quebec, Mikaa Blugeon-Mered, afirmó que Washington no dejó de lado su interés por el territorio autónomo danés, aunque Trump moderó sus críticas después de la visita de su enviado especial, Jeff Landry, en mayo.

Tres meses después, informaciones de prensa sobre los preparativos de una petrolera estadounidense en una zona remota del este de Groenlandia reavivaron la preocupación de los residentes y las autoridades locales. El proyecto está a cargo de una empresa con sede en Texas que posee licencias concedidas antes de la moratoria de 2021 sobre la exploración y la extracción de petróleo y gas. Las autoridades no autorizaron todavía las perforaciones exploratorias y citaron motivos de procedimiento.
La isla también enfrenta obstáculos para desarrollar la industria minera, un sector que podría aportar fondos a sus aspiraciones de independencia de Dinamarca. Jacobsen, sostuvo que los intereses groenlandeses y europeos son “altamente complementarios”.
“Groenlandia necesita inversión, infraestructura y mercados para poder alcanzar sus ambiciones mineras, mientras que la UE busca un acceso más seguro y diversificado a materias primas esenciales”, afirmó Jacobsen.
Más de 60 empresas poseen cerca de 135 permisos de explotación minera en el territorio, aunque solo dos minas operan en la actualidad. La transformación de los recursos geológicos en proyectos productivos avanzó a menor ritmo del previsto. “La cuestión es si el impulso geopolítico actual acabará cambiando las reglas del juego”, dijo Jacobsen.
Blugeon-Mered consideró que la segunda visita de Von der Leyen a Groenlandia en dos años expresa una apuesta europea de largo plazo. Durante su estadía, la presidenta de la Comisión Europea conversará con el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen; la primera ministra danesa, Mette Frederiksen; y el jefe de Gobierno de las Islas Feroe, el otro territorio autónomo de Dinamarca.
(Con información de AFP)












