El fichaje de Kansei Matsuzawa por los Las Vegas Raiders marca un hito inédito en la historia de la NFL. Con 27 años, se convirtió en el primer jugador nacido en Japón en firmar con un equipo de la NFL, al llegar a un acuerdo como agente libre no seleccionado en el draft. Su llegada al minicampamento de novatos del equipo fue descrita por el jugador como un momento emotivo, especialmente por tratarse de la franquicia que presenció en su primer partido en una visita a Estados Unidos años atrás.
La relevancia de este ingreso no solo radica en el hecho de ser pionero para los deportistas japoneses, sino también en la baja presencia de jugadores extranjeros, a diferencia de otros deportes: la temporada anterior, apenas el 3% de los integrantes de las plantillas provenían de otras naciones, reveló NBC News. De este modo, forma parte de la lista de 12 atletas internacionales seleccionados en el Programa Internacional de Desarrollo de Jugadores, una iniciativa de la NFL para ampliar su cantera global y otorgar incentivos a los equipos para incluir a jugadores nacidos en el extranjero. Más de 70 deportistas han firmado contratos a través de este programa, pero solo once lograron integrar plantillas activas.
Aunque el contrato de Matsuzawa no garantiza su lugar definitivo en el plantel de los Raiders, su presencia resulta significativa. El equipo cuenta también con Matt Gay, un experimentado pateador que firmó en marzo y que en la temporada anterior mantuvo un porcentaje de acierto del 73,9%. La competencia por un puesto es feroz: cada temporada, solo existen alrededor de 50 vacantes para pateadores entre equipos activos y de práctica.
El impacto mediático de su fichaje ha sido notable. Cuatro publicaciones de la NFL en redes sociales sobre la historia de Matsuzawa generaron alrededor de tres millones de impresiones globales. Una publicación en la cuenta japonesa de Instagram de la NFL, que muestra el video de la llamada donde se le informa de su fichaje, superó los 100 000 me gusta. Medios japoneses han visitado su centro de entrenamiento en el sur de California, y su historia ha despertado el interés de la industria de Hollywood.
Para el jugador, su llegada a la NFL representa la culminación de un objetivo largamente perseguido y el inicio de un nuevo desafío. Entiende que su puesto no está asegurado, dado el entorno competitivo y la posibilidad de ser despedido en cualquier momento, pero su caso amplía el horizonte para los atletas internacionales y refuerza el mensaje de que la perseverancia y la confianza personal pueden abrir puertas incluso en las ligas deportivas más exigentes del mundo.
Desde el aprendizaje por YouTube a firmar un contrato
El camino de Kansei Matsuzawa comenzó con un enfoque autodidacta y una adaptación constante a nuevas culturas y desafíos. Cuando tenía 19 años, vivía en Japón y no había tenido ningún contacto real con el fútbol americano. Decidió que la mejor forma de aprender a patear era recurriendo a videos de YouTube, ya que no contaba con entrenadores especializados en su entorno, explicó NBC News. Observó detenidamente a pateadores como Jason Myers, e intentó replicar sus técnicas en parques públicos, lanzando el ovoide hacia una red gigante y, más adelante, utilizando postes reales en la Universidad de Kanda, donde estudiaban amigos suyos.
Durante aproximadamente un año, Matsuzawa perfeccionó sus habilidades de manera informal, hasta que decidió buscar un entorno más estructurado. Se presentó en la oficina de los Fujitsu Frontiers, equipo de la liga semiprofesional X League de Japón, y pidió permiso para ayudar en cualquier tarea a cambio de poder entrenar en sus instalaciones. Este acuerdo le permitió acceder a campos adecuados y a la guía de entrenadores y especialistas, quienes finalmente lo invitaron a participar en sesiones de patadas y levantamiento de pesas.
Al reunir suficiente material en video con sus mejores jugadas y patadas, comenzó a enviar estos clips a decenas de entrenadores de universidades comunitarias estadounidenses cuyos nombres encontró en internet. Solo Hocking College, en Nelsonville, Ohio, aceptó darle una oportunidad, lo que implicó mudarse a una pequeña ciudad rural.
El impacto fue inmediato: logró 12 conversiones en 17 intentos durante su segunda temporada en Hocking College, incluyendo un gol de campo ganador desde 50 yardas. Su desempeño en una exhibición nacional de pateadores atrajo la atención de la Universidad de Hawái, donde continuaría su carrera universitaria, recogió NBC News.
De Japón a la NFL
La historia de Kansei Matsuzawa está marcada por una serie de giros inesperados y decisiones personales que lo impulsaron a buscar un propósito fuera de Japón. Nacido en la prefectura de Chiba, creció jugando al fútbol y soñaba con seguir esa disciplina en la universidad.
La intervención de su papá resultó clave. Al ver la apatía de su hijo, le compró pasajes de avión a Estados Unidos y le animó a descubrir nuevas posibilidades. Este viaje, en septiembre de 2018, incluyó la asistencia a un partido de la NFL entre los Raiders y los Rams, lo que encendió su interés por el fútbol americano y le llevó a plantearse la idea de lograr algo significativo fuera de su país. El jugador reconoció que, fuera de su país, se sentía como un desconocido y decidió que quería alcanzar una meta notable en el país americano.
Si bien su padre había jugado brevemente en una universidad local, nunca habló mucho del deporte en casa. Matsuzawa solo conocía a figuras como Tom Brady y Joe Montana, y apenas tenía nociones de las reglas del juego. Su elección de la posición de pateador se debió a que, al comenzar tarde en el deporte y con experiencia previa en el otro fútbol, consideró que era la opción más viable para abrirse camino en el fútbol americano. Esta determinación y el deseo de superarse fueron el motor inicial de su singular trayectoria.














