La Audiencia Territorial de Múnich condenó este jueves a un afgano identificado como Farhad N. por dos casos de asesinato y 44 intentos de asesinato por hechos ocurridos en febrero de 2025 cuando el hombre arremetió con su coche contra una manifestación del sindicato ver.di en Múnich.
El tribunal constató una “culpa especialmente grave” lo que dificulta la posibilidad de que el condenado pueda salir de la cárcel tras cumplir 15 años de condena en caso de pronóstico positivo y buena conducta.
Los jueces llegaron a la conclusión de que el sentenciado había arremetido deliberadamente contra los manifestantes con el propósito de matar al mayor número de personas.
“Con ello pretendía mostrar su valor ante si mismo, ante Alá y ante su familia”, dijo el presidente del tribunal, Michael Höhne.
En la percepción del acusado, según el tribunal, el crimen correspondía a la voluntad de Alá y era una reacción a lo realizado por EEUU y otros países occidentales en Gaza y Afganistán.
La fiscalía había pedido prisión perpetua mientras que la defensa pedía una pena inferior a 15 años y el internamiento del acusado en un hospital psiquiátrico.

Las dos partes daban por hecho que el hombre había atropellado a los manifestantes causando la muerte de una madre y su hija e hiriendo a más de 40 personas.
Farhad N. fue declarado culpable de dos cargos de asesinato y 23 de intento de asesinato. También fue condenado por múltiples cargos de lesiones corporales y graves interrupciones del tráfico.
Laurent Lafleur, portavoz del Tribunal Regional Superior de Múnich, declaró que el tribunal consideró que la culpabilidad del acusado era particularmente grave.
«En la práctica jurídica, esto significa que la libertad condicional anticipada tras 15 años es prácticamente imposible», afirmó el portavoz.

Según la acusación presentada por la Fiscalía Federal, el 13 de febrero de 2025, el ciudadano afgano embistió deliberadamente con un vehículo a una multitud durante un acto organizado por el sindicato Verdi en el centro de Múnich. Una mujer y su hija de dos años fallecieron en el incidente, y más de 40 personas resultaron heridas, algunas de gravedad.
La Fiscalía Federal partió de la premisa de que el acusado estaba motivado por una “extrema ideología religiosa”. Se sentía obligado a “atacar y asesinar a personas elegidas al azar en Alemania en respuesta al sufrimiento de los musulmanes en países de mayoría islámica”, según consta en la acusación formal emitida el pasado mes de agosto.
(Con información de EFE y Reuters)













