
Un hombre de 55 años fue imputado y quedó bajo prisión preventiva tras ser acusado de matar a su ex pareja, Viviana “Quica” Vilte, de 55 años. El hecho ocurrió este viernes en La Silleta, la provincia de Salta, y fue denunciado por el hijo de la víctima, quien llamó al 911 para alertar sobre un episodio de violencia en el interior del hogar familiar. Cuando los efectivos policiales y el personal de salud arribaron al lugar constataron que la mujer ya no presentaba signos vitales.
La autopsia arrojó datos estremecedores: determinó que la mujer sufrió más de 40 heridas realizadas con un cuchillo de grandes dimensiones que terminaron con su vida “en un contexto de absoluta violencia e indefensión”.
Por el hecho fue detenido su ex, quien quedó imputado por homicidio triplemente calificado por la relación de pareja, violencia de género y ensañamiento. La medida fue dictada por el juez del distrito Centro, Antonio Pastrana, luego de la audiencia de formalización de la investigación penal preparatoria en la que la fiscal penal de la Unidad de Femicidios (UFEM) en feria, María Luján Sodero Calvet, representó al Ministerio Público Fiscal.
Durante la jornada, el imputado fue asistido por defensa oficial y optó por abstenerse de declarar. La fiscal Sodero Calvet explicó ante el tribunal que la calificación legal responde al carácter “brutal” del hecho, ya que, según el informe preliminar de autopsia, la víctima recibió más de 40 puñaladas.
En la vivienda donde ocurrió el homicidio residía la mujer junto a su hijo, según El Tribuno. El hombre detenido, mayor de 50 años, frecuentaba la casa desde hacía un tiempo y los vecinos lo identificaron como la ex pareja de la víctima. La comunidad señaló al medio local que en ese domicilio solían organizar reuniones durante los fines de semana, donde consumían bebidas alcohólicas.
Uno de los elementos que más llamó la atención de los investigadores fue el contexto en el que se produjo el ataque. Vecinos del barrio relataron que la noche del homicidio escucharon “música muy alta” proveniente de la vivienda, lo que impidió que se percibieran posibles gritos o pedidos de auxilio. “No se escuchó nada por el volumen”, expresó una de las personas consultadas por El Tribuno.
En lo que va del año se han registrado cinco femicidios en la provincia de Salta. En dos de esos casos, la acción penal se extinguió debido al suicidio de los autores. La provincia se encuentra en emergencia por violencia de género desde hace más de una década, aunque los episodios no han disminuido y los organismos de protección continúan en alerta ante la reiteración de hechos similares.













