
Fernando Ariel Gálvez, un curandero de Gobernador Martínez, declaró este jueves en el juicio por la sustracción de Loan Danilo Peña. Ante el tribunal, dijo que Daniel “Fierrito” Ramírez lo llamó aquel 13 de junio de 2024, horas después de la desaparición del chico, para pedirle ayuda en la búsqueda.
El testigo negó ser vidente, aunque reconoció que realiza curaciones por empacho y mal de ojo.
Explicó que conocía a Ramírez porque, tiempo antes, lo había atendido por un empacho. “Nunca más lo vi”, relató ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes.
Según dijo, aquel jueves estaba en su casa cuando recibió el llamado del imputado. Ramírez le contó que había asistido a un almuerzo en el campo y que un niño se había perdido luego de que fueran a buscar naranjas al monte.
“Él pensaba que yo podía ver a las personas, pero no tengo esa capacidad”, sostuvo Gálvez. De acuerdo con su testimonio, le respondió que Loan “no debía estar lejos”.

El curandero afirmó que tuvo otros contactos con Ramírez durante la tarde y la noche. Dijo que, cerca de las 22, le manifestó que los adultos presentes en el almuerzo debían saber qué había pasado, ya que eran los responsables de cuidar al nene.
Sobre el final de su declaración, el testigo negó haber recibido fotos de Loan enviadas por Ramírez. Sin embargo, al leer su declaración previa ante la Fiscalía Federal de Goya, el tribunal repasó mensajes en los que Gálvez pidió una imagen del niño y dejó constancia de que luego recibió dos fotografías.
El contacto con Gálvez no fue el único que Ramírez mantuvo con personas a las que atribuía alguna capacidad para orientar la búsqueda. El mismo 13 de junio, también llamó a la curandera Gladys Raquel Pross, quien declaró ayer y dijo que le aclaró que no era vidente ni podía darle información sobre el paradero de Loan.
Otro de los testigos de la jornada fue Cristian González, sacerdote de 9 de Julio. El religioso relató que, dos días después de la desaparición, se acercó al paraje Algarrobal para colaborar y se encontró con los imputados Carlos Pérez y María Victoria Caillava.
González reconoció que la actitud de la pareja le llamó la atención. Ante los jueces, se recordó una declaración que había brindado durante la investigación, cuando sostuvo que esperaba encontrarlos “destrozados” por lo ocurrido, pero los vio “demasiado tranquilos”.

El sacerdote también contó que durante un tiempo le prestó la casa parroquial de 9 de Julio a Walter Maciel, el ex comisario acusado en la causa. Dijo que le había recomendado que fuera menos rígido con el personal de la dependencia policial.
Además, señaló que recibió en la parroquia a dos de los diez imputados por entorpecer la investigación: Nicolás Soria, conocido como “El Americano”, y Alan Cañete. Sobre ambos agregó que le preguntaron por la desaparición de Loan.
En la audiencia también declaró Ramona Sotelo, enfermera y amiga de Mónica Millapi, quien la llamó entre las 17 y las 18 del 13 de junio de 2024 para preguntarle si conocía a algún vidente que pudiera ayudar en la búsqueda. María Quintina Blanco, por su parte, relató que participó de los rastrillajes del 14 de junio y que se enteró por estados de WhatsApp y publicaciones de Facebook de la versión sobre el hallazgo de una zapatilla.
A su turno, Juan Martín Ledesma Santinón declaró que Antonio Benítez lo contactó ese 13 de junio para avisarle que no podría trabajar al día siguiente porque buscaba a su sobrino. Según contó, el imputado le dijo que Loan se había perdido cuando “salió a caminar” en el campo.
La jornada se completó con los testimonios de los policías Vicente Gustavo Martínez y Eliana Natalí Rojas, quienes participaron de los primeros operativos de búsqueda.













