
El juicio por la muerte de Diego Maradona retomará este martes su actividad con una audiencia que volverá a tener como protagonista a Mariano Perroni, el coordinador de los enfermeros que atendieron al ex futbolista durante su internación domiciliaria en Tigre y uno de los siete imputados por homicidio simple con dolo eventual.
Perroni volverá a sentarse frente a los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro para completar una declaración que comenzó la semana pasada y que se extendió durante varias horas. A diferencia del resto de los acusados, el coordinador de enfermería aceptó responder preguntas de fiscales y querellantes.
Durante su exposición inicial, Perroni negó haber participado de un “plan criminal” para provocar la muerte de Maradona y sostuvo que su función era exclusivamente administrativa. También aseguró que nunca imaginó el desenlace fatal y que siempre buscó mejorar las condiciones de atención del paciente.
El imputado también se quebró al describir el impacto que la causa tuvo sobre su vida personal. Entre lágrimas, contó que tuvo que cambiar a sus hijos de colegio por situaciones de hostigamiento vinculadas al proceso judicial y recordó que su madre murió después de atravesar meses de angustia por la situación que él enfrentaba.
Uno de los puntos centrales de su defensa giró en torno a los pedidos de equipamiento para la internación domiciliaria. Perroni sostuvo que había solicitado insumos y medicación básica para afrontar eventuales emergencias médicas y remarcó que esas gestiones fueron comunicadas tanto a Agustina Cosachov como a Nancy Forlini.
En ese sentido, durante una audiencia anterior se reprodujo un audio incorporado al debate oral en el que advertía que la vivienda donde se recuperaba Maradona no estaba preparada para afrontar una urgencia. “En un caso de urgencia, no estamos bien parados. No puede ser que no haya una guía o un suero si está un enfermero”, afirmaba en esa grabación.
Además de la continuidad de la declaración de Perroni, el tribunal escuchará a tres acompañantes terapéuticos que participaron del seguimiento de Maradona durante distintas etapas de su tratamiento. Se trata de Carlos Cottaro, Alfredo Cottaro y Carlos Roberto Bacchini, quienes estuvieron vinculados al cuidado del Diez después de la operación por el hematoma subdural realizada en la Clínica Olivos y durante la posterior internación domiciliaria en el country San Andrés, en Tigre.

De los tres acompañantes, solo Bacchini llegó a declarar en el juicio que fue anulado en mayo de 2025 y en esa oportunidad aseguró que su servicio fue discontinuado dos días después de la llegada de Maradona a la casa en la que recibió tratamiento domiciliario y en la que murió el 25 de noviembre de 2020.
De acuerdo al testimonio de Bacchini, los asistentes personales de Maradona impedían que éste tuviera comunicación con el exterior de la casa, hasta el punto de asegurar que el exfutbolista estaba “descansando” cuando se encontraba despierto.
En aquella audiencia, además, describió el estado anímico que observó en Maradona durante sus últimos días. “Cuando se iban sus hijos, Diego se apagaba”, declaró ante los jueces. También aseguró que el exfutbolista pasaba largos períodos aislado y que, en varias oportunidades, lo encontró triste y desganado.

El testigo también habló sobre algunas irregularidades que notó en el breve tiempo que estuvo en la casa de Tigre. Dijo que le llamaba la atención la comida que recibía el ídolo. Por ejemplo, le daban osobuco. “No sé por qué no le daban dieta. Era lo que pedía él y se lo daban, lo consentían, sabiendo que no podía comer eso”, se preguntó.
En otro tramo del testimonio, Bacchini mencionó que una noche le pidió a Diego usar su celular para hacer un llamado y notó que ninguno de los dos teléfonos tenía línea.
“Yo veía que siempre Jony o Maxi atendían sus llamados y siempre decían que ‘el Diez duerme, está descansando’, pero él estaba con nosotros despierto y hablando, o con el masajista. No sé si Diego sabía eso porque preguntaba, pero nunca le decían quién era, nada”, sostuvo en relación a Jonathan Espósito (sobrino de Maradona) y Maximiliano Pomargo (asistente personal).
Además, contó que el primer día Diego le pidió que llamara a Oscar Ruggeri. “Yo lo hice desde su celular y no tenía tono”, recordó.











