En la última emisión de Es mi sueño, Joaquín Levinton sorprendió al jurado y a los presentes al aparecer disfrazado de ninja y desplegar un show de humor y destreza. La escena más comentada llegó cuando, en medio del bullicio y las risas, se escabulló entre el público y terminó llevándose una cartera de la tribuna, declarando con picardía: “Invisible”.
El episodio se convirtió en el centro de las conversaciones del programa de talentos. Levinton, fiel a su estilo, no dudó en llevar su personaje al extremo y convertir la gala en un momento inolvidable tanto para los televidentes como para quienes estaban en el estudio.
Durante el segmento, Abel Pintos, su compañero en el jurado, lo desafió con una pregunta directa: “Vos, por ejemplo, como ninja, ¿solo ejercés de noche o de día también?”. Levinton, sin perder la compostura ni el humor, le respondió: “De lunes a sábado, los domingos descansamos”. La ocurrencia desató carcajadas y marcó el tono distendido del programa.

El desafío de Pintos continuó cuando, buscando poner a prueba el sigilo del invitado, ejemplificó: “Porque vos te podés confundir rápidamente con la oscuridad. Ahora, a las 2 de la tarde en microcentro…”. Levinton elevó la apuesta y, entre la multitud, replicó: “Mirá cómo desaparezco”.
En ese instante, la audiencia y los jurados perdieron de vista al músico. Pintos admitió: “Me da miedo porque te escucho pero no te veo”. Segundos después, Levinton reapareció con una cartera en la mano y explicó, entre risas: “Esto es lo que se llama transformarse en invisible. Y de esta manera me llevo esta cartera”. Cerró la escena con una frase que quedó flotando en el estudio: “De esto laburamos los ninjas”.
La secuencia dejó en claro la habilidad de Levinton para conectar con el público y dominar la escena. La reacción en la tribuna fue inmediata; el estudio estalló en risas y aplausos ante el inesperado acto del jurado.
En esta aparición de Joaquín Levinton en Es mi sueño, el músico aprovechó su disfraz de ninja para realizar una secuencia humorística. Se desplazó sigilosamente entre el público, simulando ser “invisible”, y terminó llevándose una cartera, lo que generó una ola de risas y complicidad tanto en los presentes como en el jurado. El momento quedó registrado como uno de los más descontracturados de la noche.

Guido Kaczka, conductor del ciclo, se vio sorprendido por una nueva intervención del músico. Mientras presentaba a un participante, Levinton irrumpió con sonidos guturales, interrumpiendo el relato habitual del animador.
Kaczka, que intentaba presentar al concursante que trabajaba como chofer de aplicación, se vio forzado a detener la introducción por el ataque de risa que le provocó la inesperada irrupción. “Vive en Caballito…”, alcanzó a decir antes de que la risa lo venciera. El clima distendido se propagó de inmediato entre el resto del equipo y el público, sumando espontaneidad a la noche.
Las intervenciones de Levinton suelen transformar la dinámica del programa. Sus ocurrencias, sumadas al carisma natural, hacen que tanto los participantes como el jurado y la audiencia se entreguen al juego y la sorpresa.

En un programa anterior, el líder de Turf también fue viral pero por otro motivo. Julio y Valentina, padre e hija oriundos de Concordia, Entre Ríos, se presentaron en el programa con una versión de la chacarera “Flor de cenizas”, acompañados por violín y una guitarra artesanal construida por un luthier cordobés.
Levinton quedó fascinado con el instrumento desde el momento en el que lo vio: confundió la guitarra con un charango y la curiosidad fue tal que pidió permiso para probarla: bajó de su lugar en el jurado, subió al escenario y tocó los acordes de “Pasos al costado”, uno de los temas más populares de su banda, ante el aplauso del estudio. Una prueba más del espíritu lúdico que caracteriza a la música desde siempre.














