
Días después del ida y vuelta entre Ivana Figueiras y Chechu Bonelli en redes sociales, Ivana y Darío Cvitanich se escaparon a Bariloche y lo mostraron todo: las pistas, el lodge, los atardeceres sobre la cordillera y los momentos a solas. El posteo que compartió la modelo en sus redes reunió una serie de imágenes que recorrieron el viaje de punta a punta, desde las caídas en la nieve hasta las selfies más íntimas frente al espejo del alojamiento.
Las fotos arrancaron con los momentos más tranquilos. Figueiras apareció sentada sobre un barril de madera, de espaldas a la cámara, mirando la cordillera nevada con el horizonte abierto. Después, parada en la terraza del lodge con anteojos de ski rosas, con las montañas como fondo y el sol pegando sobre la nieve.
El alojamiento elegido por la pareja tenía jacuzzi exterior con vista panorámica al lago y la cordillera. Figueiras lo fotografió al atardecer, con el sol bajando sobre las cumbres y el cielo tomando un tono anaranjado. Adentro, una chimenea encendida completó el cuadro.
En las pistas, Cvitanich tuvo su propio capítulo. Figueiras lo retrató parado sobre la nieve con bastones y anteojos azules, con el telesilla de fondo y cielo despejado. Para acompañar esa imagen, eligió cuatro emojis de fuego como único comentario, sin necesidad de más palabras.




Pero la historia más divertida del viaje llegó en otro momento sobre la nieve. Una foto muestra a Cvitanich doblado sobre la pista mientras alguien lo ayuda a levantarse, con los esquís cruzados y los bastones desparramados. El texto que eligió Figueiras para acompañarla fue “El mejor alumno”, con emojis de risa y una mención directa a la cuenta de Instagram del exdelantero.
La pareja no estuvo sola en todo el viaje. Una foto grupal los muestra junto a otras dos personas en un deck con vista a las montañas nevadas, todos vestidos de negro y con equipamiento de ski. El paisaje de fondo, con los cerros cubiertos de nieve bajo un cielo azul, completó la postal.
Los momentos más íntimos también tuvieron lugar en el posteo. Dos selfies frente al espejo del alojamiento los muestran juntos y distendidos, con la cordillera nevada de fondo a través de los ventanales. En una de ellas, Cvitanich le da un beso en la mejilla a Figueiras mientras ella sostiene el teléfono y sonríe. La historia lleva escrito “Lindo de mi” con un corazón. En la mano de la modelo se distingue un anillo.




El recorrido incluyó también una parada en Mamuschka, la chocolatería clásica de Bariloche. Figueiras fotografió uno de los conos de chocolate de la casa, sostenido entre sus dedos con las uñas pintadas de rojo, con la servilleta característica del local de fondo.
El pie de foto que eligió para cerrar el posteo fue tan breve como elocuente: “Siempre”. Cvitanich respondió en los comentarios sin demoras: “Sos mi felicidad absoluta, gracias por estos dias, TE AMO!!!”.
Figueiras apuntó con nombre y apellido contra Chechu uego de que se viralizara una foto que reunía a la periodista con Natalie Pietra, la pareja de Tomás Guarracino—ex de Figueiras y padre de su hija menor Suri—, con quien la modelo mantiene un conflicto legal por presunto hostigamiento. La imagen, publicada originalmente por el productor Marcelo Meca con la canción “Best Friend” de fondo, encendió las redes y llevó a Figueiras a reaccionar de manera impulsiva en Instagram. Lo que siguió fue una entrevista sin filtros en la que la diseñadora cuestionó con dureza el discurso público de Bonelli.


La foto fue tomada durante una cena privada y mostraba a Chechu junto a Natalie y otra persona. Al verla circular, Figueiras comentó la publicación con ironía: “Para… ya me perdí. ¿Esta, la Chechu, es la que está CANSADA del quilombo? JAJAJA NO PUEDO MÁS”. Horas después, en Intrusos, reconoció que la reacción fue impulsiva pero ratificó el malestar que le generó la imagen. “Fue una foto que vi, me nació comentarla porque me pareció muy alevoso, después me arrepentí. Me pareció graciosa la foto, justo con una persona con la que tuve un problema hace un tiempito atrás, algo de lo que no voy a hablar. Es un tema que siempre manejé de otra forma, no con los medios, porque involucra a mi hija”, explicó ante el cronista del ciclo.
El punto más duro de su descargo fue la acusación de contradicción que le dirigió a Bonelli. Figueiras señaló que la periodista había pedido públicamente que la dejaran en paz, pero que la foto con Natalie iba en sentido contrario a ese pedido. “No me va el doble discurso, pedir que te dejen en paz y después subir esa foto. Pero bueno, la gente es libre. Cuando vi la foto me pareció un montón”, sostuvo con firmeza. Y fue más allá al vincular la imagen con su situación personal: “En su momento lo conté, cuando no dejé que mi hija menor vaya a la casa del padre expliqué mis motivos en otros ámbitos. Me pareció en su momento manejarlo así, por eso ahora ver esa foto fue un montón”.













