
Scott McTominay será sometido a una cirugía cardíaca correctiva en los próximos días después de que el Napoli informara que el mediocampista escocés padece una arritmia leve y benigna, una condición que altera de forma ocasional el ritmo normal del corazón y que lo dejará fuera de actividad hasta después del parón internacional que concluirá a principios de octubre.
El club italiano precisó el martes que el ex jugador del Manchester United, de 29 años, será tratado con una ablación por campo pulsado, un procedimiento que destruye mediante impulsos eléctricos la zona del corazón que origina el ritmo irregular. El comunicado del club añadió: “Volverá a estar disponible después del parón internacional”.
El diagnóstico significa que el corazón del futbolista late a veces fuera de su ritmo habitual. Entre los síntomas posibles de una arritmia aparecen la sensación de latidos fuertes, palpitaciones o pausas, además de mareos, dolor o molestias en el pecho y cansancio. La información vertida por el medio británico The Sun también precisó que las causas pueden ir desde la presión arterial alta hasta enfermedades de las válvulas cardíacas, además del efecto de medicamentos o del alcohol.
Muchas personas con esta condición no necesitan tratamiento o solo requieren controles periódicos, aunque en otros casos se recurre a fármacos como betabloqueantes, cardioversión, marcapasos o ablación. En el caso de McTominay, el tratamiento elegido fue la ablación por campo pulsado. Ese método consiste en destruir la parte del corazón responsable de la alteración eléctrica que provoca el latido irregular.
La información difundida por el Napoli no detalló la causa de la arritmia. Sí se señaló que entre las formas más comunes de este tipo de trastorno figuran la fibrilación auricular, la taquicardia supraventricular y los bloqueos cardíacos. La respuesta central sobre su estado es esta: McTominay tiene una arritmia cardíaca leve y benigna y será intervenido con una ablación por campo pulsado para corregirla.
McTominay fichó por el Napoli en agosto de 2024 procedente del Manchester United en una operación valorada en unos 35 millones de dólares. Antes de salir del club inglés, había estado ligado a la institución desde los cinco años, cuando asistió a su escuela de fútbol formativo. Durante su etapa en el primer equipo de United disputó 255 partidos con cuatro entrenadores permanentes distintos, marcó 29 goles y dio ocho asistencias. Ya en el fútbol continental, acumuló 82 partidos, 27 goles y dos asistencias más que las que había firmado en toda su trayectoria con el primer equipo del club inglés.

El internacional escocés también participó en los tres partidos de su selección en el Mundial 2026. Por ahora no está claro si podrá estar disponible para los próximos compromisos de Escocia en la Liga de Naciones ante Eslovenia, Suiza y Macedonia del Norte.
Vale recordar que el danés Christian Eriksen sufrió un paro cardíaco durante el partido inaugural de su seleccionado nacional ante Finlandia en la Eurocopa 2020. Entonces, el médico del equipo danés Morten Boesen relató: “Había fallecido. Le practicamos reanimación cardiopulmonar; fue un paro cardíaco”. El jugador de 34 años volvió a desplomarse en junio de este año durante un amistoso contra Ucrania, aunque pudo abandonar el campo por su propio pie. El antecedente aparece en una lista de casos que muestra que algunos futbolistas de primer nivel debieron recibir atención médica por problemas cardíacos.
Otro ejemplo citado es el de otro ex Manchester United como Michael Carrick que en 2017 se sometió a una ablación cardíaca después de sufrir un ritmo irregular durante un partido de la Copa Carabao. Tras un breve período de recuperación, regresó a Old Trafford antes de su retiro previsto en 2018.












