
La Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional de Honduras y la Universidad Católica de Honduras (UNICAH) acordaron impulsar una alianza estratégica orientada a fortalecer la atención integral de los migrantes hondureños retornados, en medio de un escenario marcado por el incremento sostenido de deportaciones en 2026.
El convenio busca articular esfuerzos entre el Estado y la academia para mejorar los servicios de acompañamiento psicológico, capacitación técnica y reinserción social de las personas que regresan al país tras procesos migratorios, muchos de ellos en condiciones de vulnerabilidad.
En la reunión participaron autoridades de la Cancillería hondureña y representantes de la UNICAH, quienes coincidieron en la necesidad de reforzar la respuesta institucional ante el creciente volumen de retornos y la demanda de servicios especializados.
Por parte del Gobierno participó la subsecretaria de Asuntos Consulares y Migratorios, Eillim Flores Iráchez, quien resaltó la importancia de fortalecer la coordinación interinstitucional para brindar una atención más humana y efectiva.
En representación de la universidad estuvieron autoridades académicas de áreas de vinculación, psicología y relaciones internacionales, que manifestaron su disposición de aportar desde la formación profesional y la investigación aplicada al fenómeno migratorio.
Aumenta cifra de retornados
El acuerdo se produce en un contexto en el que Honduras continúa recibiendo un flujo constante de migrantes retornados desde distintos países, principalmente Estados Unidos.
Datos del CONADEH reflejan que más de 15 mil hondureños han sido retornados al país en los primeros meses de 2026, manteniéndose un promedio diario cercano a 129 personas deportadas

El informe detalla que la mayoría de los retornos provienen de Estados Unidos, seguido de México y Guatemala, lo que evidencia la persistencia de la migración irregular como fenómeno regional.
Datos del Instituto Nacional de Migración (INM) también confirman la tendencia al alza: solo en el primer trimestre de 2026 se contabilizan más de 11,600 hondureños deportados, lo que representa un incremento cercano al 20 % en comparación con el mismo período del año anterior.
Reintegración y atención integral
Las autoridades han advertido que el retorno masivo de migrantes plantea desafíos importantes en materia de reintegración social, acceso a empleo, salud mental y acompañamiento familiar.
Muchos de los retornados llegan a Honduras tras procesos migratorios prolongados, generando en varios casos rupturas familiares, dificultades económicas y afectaciones psicológicas que requieren atención especializada.

Por ello, la alianza entre Cancillería y UNICAH busca fortalecer los Centros de Atención al Migrante Retornado, además de ampliar los programas de apoyo psicológico y formación técnica para facilitar la reinserción laboral.
Las instituciones subrayaron que la articulación entre el sector público y la academia permitirá generar mejores herramientas para comprender y atender el fenómeno migratorio, así como diseñar políticas públicas más efectivas.
También resaltaron la importancia de fortalecer la capacitación del personal técnico encargado de atender a los retornados en los puntos de ingreso al país, con el objetivo de brindar una atención más integral y digna.
Con este acuerdo, Honduras busca consolidar un modelo de respuesta más coordinado ante el aumento de retornos migratorios, en un contexto regional donde la movilidad humana continúa siendo uno de los principales retos sociales y económicos.














